Cuatro
intentos - válidos por sí mismos - fueron
los precedentes más ilustrativos que derivarían,
en consecuente maduración estética, en la
creación de la revista Orígenes. No
puede entenderse ni su impronta ni su significado esencial
dentro del ámbito de la cultura cubana e hispanoamericana,
desconociendo las formas de un pensamiento mismo que fue
perfilando sus preceptos desde la publicación del
primer número de Verbum (1937) pasando por
Espuela de Plata (1939 . 1941), Clavileño
(1941 - 1943) , Nadie Parecía ( 1942 - 1944)
y Poeta ( 1942 - 1943), hasta la salida a la luz
de Orígenes en el año de 1944, dando fe a
una ilación que asomaba desde entonces de manera
grupal , cuya conciencia cohesionaría como ser fundacional.
Ya en el segundo número de Verbum, en un artículo
crítico sobre la plástica cubana (donde presentaban
ocho pintores cubanos : Arístides Fernández,
Amelia Peláez, Gattorno, Carlos Enríquez,
Víctor Manuel, Arche y Abela), Guy Pérez Cisneros
expone orgánicamente un programa de acción
cultural que como manifiesto traducía la plataforma
subyacente del quehacer de los integrantes de aquel primer
núcleo, entre los que se contaba José Lezama
Lima. Sus primero y cuarto punto decían:
Primero:
Derrocar todo intento artístico de tendencia política,
pues en este momento toda tendencia política que
no sea estrictamente nacional, está forzosamente
equivocada y sólo nos puede conducir a una desaparición
total.
Cuarto:
Alentar con celo todo lo que sea capaz de crear la sensibilidad
nacional y desarrollar una cultura.
Más
adelante agregaba:
Y
este deber, por minúsculos que sean nuestros medios
y nuestras fuerzas, trataremos de cumplirlo para que por
fin, estas paredes históricas que nos rodean y que
quizás avergüencen mis palabras, lleguen a ser:
la fragua de la nacionalidad cubana
La
misma idea de este "secreto de salvación"
expone Lezama Lima en su Coloquio con Juan Ramón
Jiménez en 1937, en el deseo de concretar el
"mito de la insularidad" e integrarlo como aporte
a la personalidad social y cultural de la nación.
Es pues que en consonancia con los presupuestos ideoestéticos
del grupo y en idéntica sintonía espiritual
se funda Orígenes.
Dirigida desde su creación por José Lezama
Lima y José Rodríguez Feo, tuvo también
como editores iniciales a Mariano Rodríguez y Alfredo
Lozano. Publicación trimestral, aparecía en
cada estación del año y así permaneció
hasta 1956 en que por una disputa entre sus directores (Lezama
y Rodríguez Feo) - fruto de una disparidades de criterios
y quizás de una ya erosionada relación - y
luego de que los números 35 y 36 aparecieran dobles,
lo que motivara una desmedida tirantez entre ambos, desapareció
la revista.
Es de comprender, sin referirnos particularmente a los contenidos
poéticos de la revista, expresados como organicidad
subyacente de propósitos y formas de aprehender la
realidad -cualesquiera que hayan sido los géneros
de expresión: poesía, narrativa, crítica
literaria y artística, estética y filosófica
- la especial connotación cultural que debió
resultar para el momento la conjunción de talento
literario y artístico de tan alta calidad y, en este
sentido, la amplia repercusión y aporte de la revista
como signo de la cultura cubana de la época.
Orígenes, como revista, materializó
un espíritu poético que reivindicaría
otra dimensión de la realidad cubana. De este modo
esa realidad no sólo es expresada, re-creada, valorizada,
sino asumida en su carnalidad. Orígenes no
sólo fue un espacio para cultivar y publicar de /
y poesía, sino fue el espacio mismo de ella, el cuerpo
que expresó el espíritu devenido forma expresa
de una nacionalidad defendida a toda costa, visionada más
allá de su significante para ser el solo significado.