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LA GUAYABA MECÁNICA

Antología histórica de la ciencia ficción cubana

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Volumen de próxima aparición en la península itálica, compilado por Yoss, con naraciones de creadores del Caimán Verde, en versión bilingüe

INDICE (páginas)


0-Prólogo……………………………............….…………3
1-Un inesperado visitante……............Ángel Arango...11
2-Retroceso……………………….......Arnaldo Correa....9
3-Níobe……………………………......Daína Chaviano...24
4-Solteronas en el atardecer........…....Alberto Serret…5
5-Un instante de sol………………........…Chely Lima..17
6-Primer informe………………….........Ileana Vicente…5
7-Los Invasores…………….......…...Rosendo Alvarez…5
8-La noche de los signos…….…..Eduardo Barredo..13
9-El príncipe hircanio………….........Arnoldo Aguila..13
10-Los tres días………………….......…..Julián Pérez..15
11-El gran sello de Har-Kidor........…Rafael Morante..14
12-Memorias de un traductor simultáneo….Luis Alberto Soto.......................................................................19
13-Criminales………………...........Eduardo del Llano…4
14-En la cuneta……….......…………Roberto Estrada…4
15-Ella vendrá de nuevo……......………………..Yoss..19
16-Las ruinas de Sant Eldrado...……Gregorio Ortega…8
17-Niveles de conciencia………..Vladimir Hernández..12
18-Sobre la extraña muerte de Mateo Habba….Fabricio González...........................................................…5
19-Syssen……………...……….....………..Ariel Cruz..21
20-El maestro niño………...……..….Gerardo Chávez...3
21-Cuenta conmigo…………………Michel Encinosa…4
22-Reversión…………….…..Juan Alexander Padrón..11
23-Hermano cósmico……...…….Juan Pablo Noroña..18
ANEXO I.….........MARCIANOS EN EL PLATANAR DE BARTOLO.............................................................15
PAGINACION TOTAL: 310


A MANERA DE PROLOGO

Por Yoss

Las opiniones vertidas en el presente texto por el autor, no son responsabilidad de los editores de El Guaicán.

Los editores

El lector italiano que a través de estas páginas se asoma por primera vez a un universo tan exótico y desconocido como es el de la ciencia ficción en Cuba, incluso para los bien familiarizados con los avatares del género a nivel mundial, probablemente se hará las mismas preguntas que ante cualquier otra antología:

¿Están todos los que son?
¿Son todos los que están?
¿Por qué?

La ciencia ficción cubana, como todo movimiento literario que se respete, no constituye un fenómeno estático: tuvo sus inicios vacilantes, sus momentos de gloria, sus períodos oscuros, su censura, sus autores emblemáticos, sus escritores malditos y sus renacimientos (para más detalles, ver la monografía Marcianos en el platanar de Bartolo, incluída en esta selección). Esta selección intenta reflejar tal evolución, desde los relatos de los pioneros de los años 60 hasta los cuentos de los más jóvenes cultivadores de los 90 y el recién iniciado siglo XXI, en orden cronológico, si bien no siempre estricto: por ejemplo, Gregorio Ortega, un autor que entrara por la puerta de oro en el panorama nacional del género ya en los tempranos años 80 con su excelente novela Kappa 15, aparece en este índice después de otros autores, como Luis Alberto Soto (Memorias de un traductor simultáneo, en esta selección; Eilder, novela ganadora del premio David), porque Las ruinas de Sant Eldrado, el cuento suyo que aquí incluimos, fue publicada solo a principios de los 90…

Muchas de las antologías de narrativa o poesía cubanas que en estos últimos años han aparecido dentro y fuera de Cuba, intentando dar un panorama literario real de la isla a despecho de las dificultades de publicación allí existentes, incluyen en sus páginas numerosos textos que hasta el momento permanecían inéditos. Pero esta ha preferido limitarse a los cuentos que ya han sido publicados, de uno u otro modo. Preferiblemente dentro de Cuba, aunque sin desdeñar, sobre todo en el caso de los autores más jóvenes, relatos que solo han visto la luz editorial en otros países y no en la patria de sus autores. Es solo por eso que los cuentos de varios de los narradores de la más reciente promoción de la ciencia ficción cubana, como Julio Noroña, Ricardo Acevedo y el jovencísimo Erick Mota, cuyas obras aún permanecen mayormente inéditas, no cierran esta selección.

Aunar los criterios de innovación, calidad literaria y representatividad nos ha llevado a incluir no solo cuentos considerados relevantes en la corta pero bastante variopinta historia del género en Cuba, sino también cuentos de aquellos autores que pueden considerarse como representativos de esta historia.
Es por esto que faltan en estas páginas algunos nombres notables de la ciencia ficción cubana.

De entre sus iniciadores, los de Oscar Hurtado, Germán Piniella, Rogelio Llópiz, Juan Luis Guerrero y Miguel Collazo. En los tres primeros casos, porque se consideró que, más allá de su innegable labor como pioneros y (sobre todo Hurtado) defensores y divulgadores del género, no han dejado textos cuya calidad literaria haya resistido el paso de los años. Como sí lo han hecho, por ejemplo, Un inesperado visitante y Retroceso, respectivamente de Angel Arango y Arnaldo Correa, contemporáneos suyos. En el tercero, porque a pesar de la indiscutible calidad de un cuento como Ese ruido de piedras que caen, se reduce a dicho relato y a No me acaricies venusino toda su obra publicada en el género. En cuanto a Collazo, iniciador en los años 60 con su novela El libro fantástico de Oaj del subgénero humorístico que luego se volvería tan popular en Cuba, aunque volvería a incursionar en la ciencia ficción con su segunda, mística y muy seria novela, El viaje, no dejó cuentos del género cuya extensión permitiera incluirlo en estas páginas.

Es entre los cultivadores de la ciencia-ficción en su "edad de oro" cubana donde faltan más nombres de los que, de algún modo, "sonaban" en los años 80: Gabriel Céspedes, Eduardo Frank, Maria Felicia Vera, Félix Lizárraga, Agustín de Rojas, F. Mond, Bruno Henríquez, Alí Salazar y Ricardo Potts. Si bien los cinco primeros ganaron, en distintos años el Premio David, máxima distinción del género en la isla, los libros de Gabriel Céspedes (La nevada) y Eduardo Frank (Más allá del sol) según nuestro criterio, eran, ya al momento de publicarse, obsoletos y notables solo por su ingenuidad y torpe estilo literario. María Felicia Vera (El mago del futuro) es una autora más mística y fantástica que de ciencia-ficción propiamente dicha. Agustín de Rojas, que con su novela merecedora del David (Espiral, un verdadero mito que en el año 2000 inspiró la creación del Taller Literario del mismo nombre) y las dos siguientes (Una leyenda del futuro, El año 200) puede ser considerado el mejor exponente del género en nuestro país, como mismo ocurriera con Miguel Collazo, tampoco ha escrito nunca un cuento… Féliz Lizárraga, además de la noveleta premiada en el David (Beatrice) solo escribió algún que otro relato breve, cuya calidad, por desgracia, deja mucho que desear. Lo mismo sucede con F. Mond (Félix Mondéjar) que si bien nunca ganó un David, es considerado con toda justicia como el continuador de la senda inaugurada por Collazo en El libro fantástico de Oaj, en cuanto al subgénero humorístico (con novelas como Con perdón de los terrícolas, ¿Dónde está mi Habana?, Krónicas Koradianas y Holocausto 2084, por solo citar algunas): no escribió buenos cuentos. En cuanto a Bruno Henríquez, Alí Salazar y Ricardo Potts, los tres notables por su infatigable labor en la divulgación y popularización del género, y los dos últimos conocidos por el lector cubano gracias a que publicaban regularmente en las páginas de la revista Juventud Técnica… su calidad literaria resulta más bien baja, por decirlo suavemente, aunque el primero tenga dos libros publicados, Aventura en el laboratorio y Por el atajo.

Pero valga recordar que toda antología peca de injusticia desde su misma concepción: a la hora de escoger los textos mejores o más emblemáticos de una temática o período determinado, será necesariamente el gusto literario personal del seleccionador o los seleccionadores el criterio que determine en última instancia (y a veces hasta en primera) cuáles son incluidos y cuáles quedan fuera.

Y como todo gusto es subjetivo, toda selección será siempre imperfecta y discutible.
Para terminar, una aclaración: El título que hemos elegido para esta antología, La guayaba mecánica, constituye obviamente un homenaje a la célebre novela de Anthony Burgess, La naranja mecánica, verdadera obra maestra de la ciencia ficción. Pero, en Cuba, guayaba no es únicamente el nombre de la deliciosa fruta tropical riquísima en vitamina C, sino también una manera popular de referirse a algo increíble. Una gran mentira es: ¡tremenda guayaba! Y, como los cubanos de a pie suelen calificar a toda la ciencia ficción con tal frase, pensamos que podría ser un excelente título para una recopilación de cuentos del género made in Cuba.

Esperamos que saboreen esta selección de exóticas, caribeñas e insulares guayabas literarias… y que no se indigesten con sus engranajes.



Roma, 4 de diciembre, 2002

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Cuentos y autores de
La Guayaba Mecánica

Por Yoss

Esta guía al lector, sobre los cuentos y sus autores, que brinda Yoss, al inicio de su antología La Guayaba Mecánica, está tan minuciosamente detallada, que casi puede considerarse el "Quién es quién" más actualizado, de la ciencia ficción cubana.

Las opiniones vertidas en el presente texto por el autor, no son responsabilidad de los editores de El Guaicán.

Los editores

1-Un inesperado visitante: Ángel Arango (1926) es uno de los pioneros de la ciencia ficción cubana, con libros de cuentos como ¿Adónde van los cefalomos? (1964); El planeta negro (1966) Robotomaquia (1967) y El fin del caos llega quietamente. En los años 80 y 60 ha continuado escribiendo y publicando: una antología de sus mejores cuentos que incluía algunos inéditos, El arcoiris del mono (1981) y la serie formada por las novelas Transparencia (desarrollo de la idea y el escenario de su magnifíco cuento "¿Adónde van los cefalomos?"), Coyuntura y Sider. Además de escribir, el "decano de la ciencia ficción" como lo llaman muchos cariñosamente, ha sido en varias ocasiones jurado del Concurso David de ciencia ficción, y de otros premios como el Luis Rogelio Nogueras en su única convocatoria dedicada a este género, en 1998. Fabulación sobre un Cristo cosmonauta, Un inesperado visitante, que fuera ya incluido en 1969 por el antologador Oscar Hurtado en su iniciática selección de los años 60, Cuentos de ciencia ficción junto a autores como Aldiss, Clarke y Asimov, anticipa en cierto modo ese inquietante clásico de "distopía cristiana" que es Ecce Homo, de Michael Moorcok, un poco posterior. Si bien el cuento de Arango tiene además el mérito del suspense: a no ser que conozca los Evangelios al dedillo, el lector no tiene la seguridad de que se hable realmente de Jesús sino casi en el mismo final.
2-Retroceso: Arnaldo Correa (1935) aunque probablemente más conocido en Cuba por su faceta de narrador policial (La única posibilidad, entre otros) que no ha dejado de cultivar hasta la fecha, ha escrito siempre relatos fantásticos. En los años 60, donó a la naciente ciencia ficción cubana dos libros fundacionales: Asesinato por anticipado (en el que virtualmente se adelantó a Isaac Asimov al fundir ciencia ficción y policíaco en una misma historia); y El primer hombre a Marte. Retroceso, que también fuera incluido por Oscar Hurtado en aquella mítica antología Cuentos de ciencia ficción, es una temprana muestra del excelente resultado que produce la combinación de las preocupaciones filosóficas sobre el destino del hombre en manos de la tecnología con un toque de ese irónico humor criollo que si aquí mostraba ya sus credenciales, se convertirá en casi una constante del género en Cuba en años y relatos posteriores.
3-Níobe: Daína Chaviano (1957), sin dudas la más notable voz femenina del género en Cuba, fue la iniciadora, la más difundida figura y casi podría decirse que la artífice de su segunda etapa de gloria, al ganar el primer Premio David que se otorgó en el género, en 1979, con su libro de cuentos Los mundos que amo, de cuyo relato homónimo se hizo incluso una fotonovela que fue extraordinariamente popular en el país. Además de su faceta de escritora, la carismática Daína, Licenciada en Lengua y Literatura Inglesa y buena conocedora de la ciencia ficción mundial, también desarrolló una notable labor como promotora del género, si bien muchos le critican su intento, junto a sus amigos Chely Lima y Alberto Serret, de imponer hegemónicamente su propia estética y estilo (llamados burlonamente "rosados", no solo por su romanticismo optimista, sino por ser del todo opuestos a las vertientes hard y space ópera del género, que estigmatizaban como capitalistas y escapistas, y por eso indignas de la literatura cubana) de la ciencia ficción nacional. Entre otras actividades, fundó y dirigió durante años el primer Taller Literario de Ciencia Ficción de Cuba, el Oscar Hurtado, en el municipio Plaza de la capital habanera; comentó el único ciclo televisivo del género que pasó por las pequeñas pantallas cubanas (al menos hasta que el también escritor y divulgador Bruno Henríquez hizo otro tanto en los años 2001 y 2002); junto al matrimonio formado por Alberto Serret y Chely Lima, editó Nova, la única revista dedicada a la fantasía y la ciencia ficción aparecida en Cuba (aunque solo se publicó un número) y fue la traductora y supervisora de la edición cubana del clásico de J. R. R. Tolkien El señor de los anillos. Después del éxito inesperado de Los mundos que amo, Daína publicó otras recopilaciones de cuentos que también fueron extraordinariamente populares entre los lectores cubanos, como Amoroso planeta (1983), Historias de hadas para adultos y El abrevadero de los dinosaurios, y la novela Fábulas de una abuela extraterrestre, antes de abandonar, a principios de los años 90, la isla y el género, aunque no la literatura. Domiciliada en Miami, EUA, continuó escribiendo, y en 1997 obtuvo el prestigioso Premio Azorín con su novela realista El hombre, la hembra y el hambre. Níobe, considerado el mejor relato de Daína, aúna las referencias mitológicas que tan caras le son a la ciencia ficción con el característico estilo romántico y psicológico de su autora, pero constituye ante todo una interesante reflexión sobre las diferencias entre culturas y biologías y la relatividad de las buenas intenciones. cuyo desenlace es bastante triste y pesimista, o en el mejor de los casos, extrañamente ambiguo, sobre todo según los cánones de lo que se consideraba entonces debía ser la ciencia ficción cubana, mensajera del luminoso futuro que, ni que decir tiene, pertenecía por entero al socialismo...
4-Solteronas al atardecer: Alberto Serret (1947-2001) y su compañera en la vida y en la literatura, Chely Lima, formaron con Daína Chaviano lo que se dió en llamar "el triunvirato rosado" de la ciencia ficción cubana. Sus nombres empezaron a sonar dentro del panorama nacional del género en 1983, con la publicación del excelente libro conjunto de cuentos Espacio abierto. Posteriormente, Alberto publicó las recopilaciones Un día de otro planeta (1986) y Consultorio terrícola (1987) ambas conceptualmente pretenciosas, pero lamentablemente erráticas y de calidad muy desigual, en los que la pluma de Serret, indudablemente profesional, se ve trabada por su total ignorancia y desprecio de buena parte de los postulados del género, y lo que pretende ser un acercamiento poético original y refrescante no pasa, la mayoría de las veces, de una caprichosa y tartajeante hilación de soliloquios existenciales sin mayor expediente argumental. Ingeniero civil, filólogo y notable poeta y decimista, Alberto Serret también publicó poemarios como Figuras soñadas y cantadas y Jaula abierta, y siempre junto a Chely Lima, fue autor del guión de la única ópera-rock cubana de ciencia-ficción, Violente, con música de Edesio Alejandro; así como del guión de la serie televisiva de aventuras fantásticas Shiralad, que pese al afectado hieratismo de los parlamentos de sus personajes, obtuviera un notable éxito de público en 1992, sobre todo por su extraordinaria factura visual. Desde mediados de los 90 hasta su muerte Alberto Serret vivió en Ecuador con su esposa, ambos trabajando como guionistas de tele y radionovelas. Solteronas al atardecer es uno de los pocos cuentos recordables de Un día de otro planeta. Y si bien resulta incapaz por sí solo de justificar un libro desventurado (en opinión del antologador, nunca debió publicarse, como otros tantos.) es también fascinante la excelente conjunción que logra, desde un punto de vista muy criollo, aunque esta vez más tragicómico que simplemente humorístico, entre el siempre actual tema del primer contacto y el de la angustia existencial de estas tres mujeres que ven la vida pasarles por delante sin conocer las dichas de tener marido e hijos.
4-Un instante de sol: Chely Lima (1957) hizo una única y triunfal incursión en los predios de la ciencia ficción cubana: el libro de cuentos escrito a cuatro manos con su esposo Alberto Serret, Espacio Abierto, obra a la que aportó la sensibilidad y solidez de su singular punto de vista femenino además de su pericia narrativa, especialmente para los diálogos. Historiadora y asesora literaria, Chely, literariamente tan polifacética como su compañero, publicó también otros libros: Tiempo nuestro, de poesía, Monólogo con lluvia, de cuentos, y Brujas, novela. Todos los satisfechos lectores de Espacio Abierto se preguntaron durante años cuáles historias se debían a la pluma de Alberto y cuáles a la de Chely. pero ellos nunca revelaron el dato. Hubo que esperar a que Un instante de sol apareciera en uno de los números de la revista Enigma de la Asociación de Escritores Policíacos firmado solo por Chely para saber a qué atenerse sobre este magnífico cuento que, desde una narración femenina, mezcla el tema paranormal con una trama policíaca o de espionaje, logrando una inquietante atmósfera de suspenso y maravilla pocas veces alcanzada en la narativa cubana.
6-Primer informe: Ileana Vicente (1946) es Licenciada en Química, guionista de televisión y miembro fundador del Taller Literario de Ciencia Ficción Oscar Hurtado. Una de las pocas mujeres cultivadoras de la ciencia ficción en Cuba, su obra publicada se reduce a pocos pero excelentes cuentos. Primer informe, convertido ya en un clásico nacional del género, forma parte de este pequeño y selecto grupo. Con una muy femenina picardía y el omnipresente y criollísimo humor, pero no exento de rigor científico, aborda el clásico tema de los visitantes extraterrestres que se tratan de introducirse de incógnito entre los seres humanos para explorar o tal vez conquistar La Tierra. y una de las mayores dificultades con las que se tropiezan ¿o podrían tropezarse?: el sexo, enfoque este que luego se convertirá casi en un tópico entre los autores cubanos de ciencia ficción.
7-Los invasores: Rosendo Alvarez (1935) físico y meteorólogo, es autor de los libros semitestimoniales Los combates de Playa Larga y Relatos de milicianos. Su obra de ciencia ficción publicada se reduce a cinco cuentos brevísimos aparecidos en la antología Juegos planetarios. Los invasores es el mejor de los cinco. He aquí otro tema amado por la ciencia ficción, sobre todo en su vertiente catastrofista: una raza inteligente que ha compartido La Tierra con la especie humana durante eones, viéndose cada vez más desplazada y obligada a ocultarse por la superior fuerza física del homo sapiens. hasta que opta por una rebelión definitiva y letal contra el hombre. Pero queda una interrogante ¿es solo otro chiste criollo el que la "especie oprimida" ahora al contraataque sean las cucarachas domésticas. o una posibilidad estremecedoramente auténtica? No solo sobrevivirían a la guerra nuclear, sino que ¿nunca ha pensado, cuando uno de estos molestos ortópteros escapa ileso de una salva de pisotones, que podría ser algo más que el instinto lo que guía su fuga?
8-La noche de los signos: Eduardo Barredo (1942) no nació en Cuba, sino en Valparaíso, Chile, y como tantos de sus coterráneos, fue a dar a la isla huyendo del golpe de estado con el que el general Augusto Pinochet derrocó al presidente Salvador Allende. Licenciado en Filosofía y Educación, ejerce como profesor de Literatura. Su amplia obra de ciencia ficción ha sido publicada en antologías y revistas, así como en sus libros de cuentos El valle de los relámpagos, Encuentros paralelos y su novela Los muros del silencio. Exceptuando esta última, original especulación lingüístico-arqueológica sobre un pueblo español cultural y gramaticalmente congelado en los Andes hasta bien entrado el siglo XX, que se resuelve con brillantez en una historia de contacto con extraterrestres, sus cuentos del género no destacan ni por su despliegue de imaginación ni por su estilo literario pulido, sino sobre todo por su partidismo social, optimista hasta el absurdo y anticapitalista hasta el túetano. "La noche de los signos", aparecido en la antología Juegos planetarios a mediados de los años 80, es un perfecto un ejemplo de lo que se pretendía fuera el cuento de ciencia ficción socialista. No es un cuento de argumento; la trama es simple hasta el esquema, el escenario también: Un pequeño villorrio de pescadores (humanoides, pero de un mundo que no es La Tierra) a los que el próximo pago de los impuestos a su señor feudal amenaza con sumir en la miseria. Pero la simple visión del inmenso cuerpo exánime de un visitante de las estrellas hace que los sencillos trabajadores del mar comprendan que puede haber seres más poderosos que los dioses cuyos sacerdotes siempre les dicen que la sumisión es el único camino de la salvación, y los ánimos se caldean hasta la inevitable rebelión conra el opresor feudal. Si no otra cosa, al menos una muy imaginativa demostración del canon marxista de que se requieren no solo condiciones objetivas sino también subjetivas para desencadenar la revolución. Pero resulta verdaderamente notable la atmósfera de rara sugerencia, cargada de oscuras premoniciones que logra trasmitir, así como su caracterización de los personajes, verdaderamente arquetípica.
9-El Príncipe Hircanio: Arnoldo Aguila (1943) ingeniero electrónico especializado en telecomunicaciones, es también un gran conocedor del esperanto (ha hecho incluso una excelente traducción a esta lengua de los Versos Sencillos de José Martí) y experto ajedrecista que ha publicado varios artículos en la revista Jaque Mate. También fue miembro del Taller Literario de Ciencia Ficción Oscar Hurtado. Su selección de cuentos Los imprescindibles, con la que obtuviera en 1984 mención en el concurso David de ciencia ficción, fue posteriormente publicada (con algunas variaciones y nuevas historias) en 1987 como Serpiente Emplumada. Si bien algunos críticos le señalaran (no siempre sin razón) a Arnoldo graves problemas de lenguaje y una sintaxis simplificada hasta lo telegramático, su gran imaginación y la presencia constante de los dilemas éticos en su obra la vuelven interesante. Desde mediados de los 90 Arnoldo reside en los EUA. El Príncipe Hircanio pertenece al único libro que publicó en Cuba. Justamente dedicado al Guerrillero Heroico, Che Guevara, es una de las historias con mayor aliento épico de toda la ciencia ficción cubana. Nay el Hircanio, el inmortal Sereno, telépata y alado que renace una y otra vez en su eterna lucha contra la voluntad opresora del tirano Bok y sus ciegos esclavos clónicos, es uno de los personajes más inolvidables que ha producido el género en la isla.
10-Los tres días: Julián Pérez (1950) es matemático y cibernético. Ha publicado en distintas antologías de ciencia ficción, así como el libro de cuentos El elegido. Ha obtenido varias menciones en el Concurso David. Actualmente vive en España, donde trabaja como diseñador de videogames. Los tres días fue publicado originalmente bajo el seudónimo de Juan Daniel García, y fue solo al aparecer su libro El elegido que Julián reconoció públicamente su autoría. Chispeante historia de primer contacto que a la vez es una divertida crítica a las trabas que puede plantear la burocracia en el socialismo, constituye uno de los mejores ejemplos de esa vertiente humorística y típicamente criolla desarrollada por el género en la isla.
11-El gran sello de Har-Kidor:
Rafael Morante (1931) nació en Madrid, España, pero es tan cubano como el que más. Diseñador gráfico, historietista (su serie Alona, notable por su cuidado trabajo gráfico, fue muy popular en los años 80) ha publicado cuentos en diversas antologías del género, así como la novela Amor más acá de las estrellas, con la que ganara en 1984 el Premio David. El gran sello de Har-Kidor es otro magnífico ejemplo de ese burbujeante coctel de ciencia ficción y humor que los escritores cubanos saben preparar tan bien. Si bien divertido y original en su concepción de diálogo telepático, resulta un tanto tópica la imagen de la mujer cubana, capaz con su carga sexual de hacer cambiar lealtades y "aplatanarse" al presunto conquistador.
12-Memorias de un traductor simultáneo: Luis Alberto Soto (1948) es militar de la reserva (capitán) pero también técnico en electrónica e historiador, y trabaja en la televisión cubana. Otro de los miembros del Taller Oscar Hurtado, obtuvo una mención en el Premio David 1983 con su libro de cuentos El primer y último hombre (aún inédito) y lo ganó algunos años después con su novela Eilder: el joven y potente "príncipe" de una maligna raza extraterrestre dotada de grandes poderes psíquicos, escapando de los suyos y del rol terrible que como jefe exterminador parece destinado a jugar, llega a la Tierra, a Cuba. Adoptando la figura de un niño humano, con su buen corazón gana la confianza y apoyo de los revolucionarios y el Estado cubano, para así enfrentar y vencer a sus temibles congéneres, que lo habían seguido para hacerlo regresar a su trono. Si bien interesante por momentos, la historia es sobre todo una lamentable transposición a la ciencia ficción del esquema típico de la novela policíaca "revolucionaria": pueblo+órganos de la seguridad del estado enfrentan al ladrón, traficante de drogas, espía. o malvado alien, y al final lo vencen. El futuro pertenece a la alianza de los pueblos, etc, etc. En cambio, Memorias de un traductor simultáneo, que fuera publicada tanto en la antología Juegos Planetarios como en plaquette o folleto independiente, es un texto completamente distinto: una serie de hilarantes anécdotas sin ninguna pretensión ideológica, y cuya única continuidad argumental es la del personaje que las cuenta, un fogueado intérprete de lenguas extraterrestres que en medio de una fiesta, revive sus experiencias en el difícil arte de traducir los idiomas no humanos. En pocas palabras, otro magnífico ejemplo del sabor refrescante que el típico sentido del humor criollo puede infundirle al "sense of wonder" desde siempre característico del género.
13-Criminales: Eduardo del Llano (1962) hizo su primer chiste al nacer en Moscú, donde estaban sus padres trabajando. Desde entonces ha hecho un montón de cosas: como graduarse de Historia del Arte; ser miembro del Taller Oscar Hurtado; fundador y director del inolvidable grupo humorístico NOS-Y-OTROS; profesor de Historia del Arte Latinoamericano; exitoso guionista de cine (Alicia en el pueblo de Maravillas, Kleines Tropicana, La vida es silbar y Hacerse el sueco); espeleólogo aficionado; fanático irredento a los Rolling Stones. pero sobre todo, escritor. Ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales, como el de cuento en el Festival Aquelarre en los años 1993, 1995 y 1996 (los tres aparecen en la antología Cuentos de la Bruja, recientemente publicada en Cuba); y el Italo Calvino (con su novela Arena, publicada en Italia como La clepsidra di Nicanor) Ha publicado muchos libros, solo, con su Walter Ego (Luis Felipe Calvo) u otros miembros del lamentablemente disuelto NOS-Y-OTROS: Basura y otros desperdicios; Los doce apóstatas, Aventuras del caballero del Miembro Encogido; Virus; El beso y el plan; Obstáculo; Un libro sucio; Cabeza de ratón; Los viajes de Nicanor y Tres. Eso sin contar con todas las recopilaciones en las que figuran cuentos suyos, amén de multitud de artículos y varios plaquettes o folletos de cuentos infantiles, humorísticos, poesías. y ciencia ficción, que también ha cultivado, si bien en los últimos años cada vez más esporádicamente. Criminales, que escribiera a los 23 años, le sigue pareciendo su mejor historia del género. Cosa curiosa en un autor reconocidamente humorístico, no es en lo absoluto cómica, sino una seria, casi melancólica, pero notable reflexión sobre la relatividad cultural: lo que una cultura considera un delito, en otra puede resultar un oficio perfectamente legítimo. Escritor o asesino, criminal o exterminador. todo cambia según el cristal conque se mire.
14-En la cuneta: Roberto Estrada Bourgeois (1950) es licenciado en Derecho, asesor jurídico en el Archivo Nacional de Cuba. Fue miembro del Taller Oscar Hurtado. En 1982 obtuvo mención en el Premio David con su novela de ciencia ficción Trenco, publicada 4 años después. Otros de sus cuentos del género han aparecido en diversas antologías y revistas cubanas, y su novela policíaca Modigliani fue publicada en 1999 en Alemania. Con su novela corta Bosque fue el primer cubano en llegar a finalista del prestigioso concurso de ciencia ficción UPC (Universidad Politécnica de Cataluña, en España) en 1996. Es colaborador habitual de la revista electrónica I+real, dirigida por Bruno Henríquez. En la cuneta, que venció en el concurso de cuentos breves de ciencia ficción de la revista Juventud Técnica en 1985, resulta una historia curiosa no solo por la carga de amargura y derrota que transpiran sus personajes, sino sobre todo por la subversión que efectúa de los códigos típicos de la ciencia ficción, por la que, en rigor, no debería ser considerado como perteneciente a dicho género: no es un suceso extraño el que es tomado como provocado por causas naturales hasta que sale a la luz que se trataba de seres extraterrestres, sino todo lo contrario: un acontecimiento tan cotidiano como es la filmación de una película es interpretado como un contacto con seres no humanos. y la violenta reacción de los ex-soldados nos lleva a una preocupante reflexión: ¿hasta que punto el imaginario típico de la ciencia ficción nos está cambiando la vida, dando origen a nuevos mitos?
15-Ella vendrá de nuevo: Yoss (1969) es el nombre profesional de José Miguel Sánchez. Licenciado en Biología, fanático al heavy metal (sobre todo al grupo Manowar), las artes marciales, los juegos de rol y la espeleología, e infatigable tocador de armónica. Su carrera en la ciencia ficción se inició asistiendo al Taller Oscar Hurtado, en 1985. En 1987 ganó el concurso de cuentos cortos de la revista Juventud Técnica. En 1988 vence el Premio David con su libro Timshel, editado el año siguiente. Posteriormente ha publicado otros libros de ciencia ficción y de realismo, en Cuba (W, cuentos de realismo; Reino eterno y Pórtico XXI, antologías de fantasía y ciencia ficción cubanas; Los pecios y los naúfragos; Al final de la senda) y el extranjero (I sette pecatti nazionali (cubani)-en Italia-; Se alquila un planeta-en España-) así como numerosos cuentos, artículos y ensayos en antologías y revistas cubanas y de otros países. Fue parte del consejo de dirección del fanzine NEXUS, así como fundador y primer presidente del Taller Literario de Ciencia Ficción Espiral, aún en funcionamiento en La Habana. Ella vendrá de nuevo pertenece a su primer libro, Timshel. Si bien es un texto de juventud, ya evidencia perfectamente la fuerte influencia que ha tenido la formación profesional como biólogo en la obra de este autor, así como el intuitivo dominio de las técnicas narrativas y de construcción de personajes, y la clase de preocupaciones éticas que siempre lo han caracterizado.
16-Las ruinas de Sant-Eldrado: Gregorio Ortega (1926) es Licenciado en Derecho y ha estado fuertemente ligado al proceso evolucionario cubano desde sus mismos inicios, ya sea como periodista (colaborador y director de varios periódicos y revistas cubanos; vicedirector de televisión del Instituto Cubano de Radio y Televisión) como diplomático (embajador de Cuba en Francia por 10 años) o como político (viceministro de Trabajo). Pero es sobre todo un prolífico y excelente escritor, galardonado en dos ocasiones con el Premio de la Crítica, el más prestigioso que confieren las letras cubanas, y que amén de numerosísimos artículos y ensayos en diversas publicaciones priódicas cubanas y extranjeras, ha publicado los libros de crónicas La coletilla y Del Guatao a Hong Kong, así como las novelas Una de cal y otra de arena; Reportaje de las vísperas; Kappa 15 (esta, su única de ciencia-ficción, publicada también en Argentina e Italia) La red y el tridente y Villa Adelaida, así como la selección de cuentos El bufón y otros relatos. Las ruinas de Sant-Eldrado pertenece a este último libro recientemente aparecido en Cuba, si bien ya era antes conocido del público cubano por haber sido publicado en forma de plaquette o folleto a principios de los años 90. Además de la extraordinaria, épica novela Kappa 15, (una especie de Odisea cósmica de un personaje fascinante) que hiciera merecedor a su autor de un sitio destacado entre los cultivadores del género en Cuba, este es uno los pocos textos de ciencia ficción por él escritos. Lástima. Especulación crononáutica sobre el tiempo circular y sobre las pequeñas causas que pueden generar grandes movimientos, constituye una historia bien razonada a la que dota de un interés aún mayor el narrador elegido, con su mesurado, desesperado y a la vez escéptico estilo de relato-confesión.
17-Niveles de conciencia: Vladimir Hernández (1966) estudió Ingeniería Metalúrgica, aunque nunca llegó a graduarse: le interesaba más ser escritor de ciencia ficción. Uno de los principales defensores y exponentes del estilo cyberpunk en Cuba, fue codirector, junto con Fabricio González y Yoss, del efímero fanzine NEXUS, de fantasía y ciencia ficción, y preparó las antologías del género Horizontes probables (aparecida en México en el 2000) y Onda de choque (de próxima salida en Cuba), en las que también parecen textos suyos, lo mismo que en la selección Reino eterno. Publicó en el 2000 el libro de cuentos cyberpunk Nova de cuarzo, y ese mismo año resultó finalista en el premio UPC su novela corta Signos de guerra, que fuera publicada en la correspondiente selección anual de los mejores textos del concurso. Con otra novela corta, Hipernova, fue nuevamente finalista en el mismo certamen en el 2002. Actualmente vive en Barcelona, España. Niveles de conciencia, aunque perteneciente a la selección Nova de cuarzo, no es un cuento verdaderamente cyberpunk (si bien incluye algunos elementos típicos de la corriente, como el uso de la nanotecnología), sino una reflexión sobre la posible estratificación de las inteligencias en el cosmos y las dificultades de comprensión entre tales estratos, a partir de la triste situación de este grupo de humanos atrapados en la periferia de un incomprensible objeto obviamente de origen extraterrestre, pero en todo caso poderosísimo, y ante el que los hombres son como las avispas intrusas en los equipos de la NASA.
18-Sobre la extraña muerte de Mateo Habba: Fabricio González (1973) es Licenciado en Filología y profesor de la misma materia. Cultísimo, tanto musical como literariamente hablando, admirador de Chesterton, Lord Dunsany y Borges, con él se completaba el triunvirato directivo del fanzine NEXUS. Mejor conocido como caústico crítico (uno de los pocos bien informados en el paupérrimo panorma de la ciencia ficción cubana) su obra de ficción en el género se reduce a unos pocos cuentos aparecidos en antologías como Reino eterno, Horizontes probables y Pórtico XXI, así como en algunas publicaciones extranjeras. Sobre la extraña muerte de Mateo Habba apareció en la revista-antología española Artifex-Segunda época, y resulta ante todo una curiosidad narrativa, porque aúna en un solo relato algunos de los conceptos característicos del cyberpunk (computadoras, conexiones neurales, ciberespacio) con un estilo que remite inmediatamente al de Jorge Luis Borges. a quien lo dedicara su autor. Pero llama la atención también por su carácter de calma reflexión sobre la génesis de los nuevos mitos y la vida de ultratumba en la edad tecnológica.
19-Syssen: Ariel Cruz (1969) estudió pintura y diseño, pero acabó graduándose de Geografía. Estudioso del budismo zen, le encantan los mapas y diagramas electrónicos, y siendo desde muy joven lector apasionado de la ciencia ficción, solo comenzó a escribir hace pocos años y es otro de los ganados por los temas, la estética y el estilo cyberpunk. No se trata de un autor prolífico, pero sus singulares cuentos ya han aparecido en las antologías Reino eterno, Polvo en el viento, Horizontes probables, Onda de choque y Pórtico XXI. Es colaborador habitual de la revista virtual I+real. Syssen, publicado en Reino eterno, es una de esas historias que resulta más fácil leer que comentar. Fragmentada, fragtal, podrían ser los mejores adjetivos para definirla. Aquí, el clásico extrañamiento del cyberpunk sirve de marco a melancólicas pinceladas que tratan de reflejar la soledad y la alienación del individuo en el marco de la futura sociedad donde la tecnología y sus excesos deshumanizantes son moneda de libre circulación.
20-El maestro niño: Gerardo Chávez (1947) se desempeña como informático, editor y periodista. Comenzó a escribir ciencia ficción hace años, sobre todo cuentos ultracortos, pero solo ha publicado recientemente, en las antologías Polvo en el viento y Pórtico XXI. Es el supervisor del sitio web de la ciencia ficción cubana, El Guaicán Literario. Actualmente trabaja como guionista de radio y TV, y prepara una antología de cuentos cubanos de horror. Colabora asiduamente con la publicación virtual I+real. El maestro niño, una de sus historias más largas, apareció en Polvo en el viento, recopilada por Bruno Henríquez y publicada en Argentina, y ha sido convertida en una pieza narrativa oral que se representa a menudo en los escenarios cubanos. Es de destacar el cambio en el nivel de realidad en su desenlace. si al principio parece una historia aparentemente de mística y pura fantasía, este imprevisto giro argumental la incluye con todo derecho dentro de la ciencia ficción, y lo vuelve también una parodia muy bien pensada del subgénero de cuentos fantásticos llamados "teosóficos".
21-Cuenta conmigo: Michel Encinosa (1974) estudió Diseño Industrial, pero terminó graduándose de Lengua y Literatura Inglesa. Otro fan a los juegos de rol (ha incluso creado dos, ambientados en sus universos personales) al heavy y al trash metal (y a Manowar, sobre todo) puede ser considerado sin ninguna duda el principal cultivador del minoritario género de la fantasía heroica en Cuba, con su libro de cuentos Sol negro, aparecido en el año 2001, y cuyas historias se desarrollan todas en el universo fantástico de su invención, un mundo llamado Sotreun. Pero también en la ciencia ficción Michel (en colaboración con su amigo y colega Juan Alexander Padrón) tiene su propia cosmogonía típicamente ciberpunk: Ofidia, la ciudad de los rascacielos flexibles, de las nueve corporaciones que se reparten en el mundo. Buena parte de las historias allí ambientadas ya aparecen en su libro de cuentos Niños de neón, publicado en el año 2002. También dirigió durante varios meses el Taller Espiral. Cuenta conmigo es una demostración de estilo depurado, vocabulario extenso, sintaxis barroca, dominio perfecto de una jerga contracultural de invención del autor. y una verdadera oda al cinismo, el oportunismo y el individualismo, que siempre han sido utilísimos factores de supervivencia para los débiles e inescrupulosos. y parece que lo serán en todos los tiempos.
22-Reversión: Juan Alexander Padrón (1973) es Licenciado en Farmacia y actualmente profesor de esta materia en la Facultad de Química de la Universidad de La Habana. Y otro más del grupo de fans a los juegos de rol y de tablero temático de ciencia ficción o fantasía, como el Battle Tech y el Blood Bowl. Si bien se destacó en sus inicios como cuentista de horror (como el espléndido "Crixus", publicado en la antología Reino eterno), posteriormente ha ambientado numerosas historias en el universo cyberpunk de Ofidia, que creara y desarrollara junto a Michel Encinosa, y que si bien aún no han aparecido en Cuba, ya han sido publicadas en distintas publicaciones periódicas españolas y canadienses. Reversión es una de las mejores y más recientes, un cuento que comparte las características del subgénero cyberpunk (delincuencia organizada en subculturas, omnipresencia informática, hipertecnología cotidiana) con algunas típicas más bien del subgénero hard (alto peso específico de la ciencia dura. neurofisiología y acústica, en este caso) donde también resalta el hábil empleo del slang "ofídico" (compararlo con Cuenta conmigo de Michel Encinosa) y todo espléndidamente sazonada con un humor, un cinismo y una capacidad de sugerencia sorprendentes en un autor tan joven.
23-Hermano cósmico: Juan Pablo Noroña (1973) Licenciado en Filología, periodista (ha trabajado en revistas y editoriales y actualmente labora en una emisora de radio), comparte con Juan Alexander, Michel, Yoss y su hermano Julio (que también cultiva el género fantástico, aunque no aparece en esta selección) la pasión por los juegos de rol y de tablero temático. Publicó (como su hermano) en la antología Reino Eterno. Actualmente es presidente del Taller Espiral. Si bien al inicio se pretendía que esta recopilación incluyese únicamente cuentos ya publicados, se consideró que con Hermano cósmico valía la pena hacer una excepción. ante todo porque, si bien el cuento aún permanece inédito, aparecerá de seguro en el año 2003 en la antología del Taller Espiral que su autor está preparando (que por lo que hasta ahora se sabe, se titulará Espiral ascendente, Volutas. o algo así). Una curiosidad: este cuento, según declaración de su autor, está inspirado en Kaishaku, un texto de Yoss (publicado en francés) aunque no es una refutación de los postulados enunciados por dicha historia, sino solo una aproximación distinta al mismo eterno tema de la relatividad del bien y el mal en distintas razasy culturas. Así pues, sirvan el dominio del diálogo y el argumento, la imaginación y el cuidadoso abordaje de los dilemas éticos que ya muestra Juan Pablo en esta historia, para cerrar por todo lo alto esta selección, así como para augurar un brillante futuro para el género en Cuba.

Roma, 9 de diciembre de 2003

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