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De paso por Toronto, un verano extraordinario

De cómo las fluctuaciones caóticas en el continuum nos llevan a puntos de baja probabilidad de existencia

 
 

Por Bruno Henríquez

La famosa librería BAkka especializada en ciencia ficción, fantasía y horror

A veces vamos a lugares de forma inesperada. Otras veces preparamos el viaje con mucho tiempo de antelación.
En esta ocasión fui invitado a participar en el Congreso Natural City (la ciudad Natural) a celebrarse desde el 22 al 27 de junio de 2004 en la Universidad de Toronto, y patrocinado por la sociedad Ekistica (ciencia de los asentamientos humanos, de la que soy miembro hace cinco años), y la división del Medio Amiente de la Universidad de Toronto, que brindó el apoyo necesario para hacer posible mi viaje. Hacía quince años que no visitaba esa ciudad y tenía muchos deseos de ver los cambios que el siglo XXI y el final del XX habían traído. Sin embargo, el viaje estuvo lleno de sorpresas y tensión desde el principio, a causa de la demora en la llegada del ticket del avión. Afortunadamente, lo obtuve junto con la visa el justo día antes de la salida.

He tenido muchas veces la suerte y la previsión de que las invitaciones a congresos, conferencias, universidades e institutos coincidan con encuentros, reuniones y convenciones de ciencia ficción. Esto me ha permitido, más que mi presupuesto, encontrarme con amigos y colegas en este género de todo el mundo, así como asistir a eventos, instituciones y lugares relacionados con el tema. En este caso pude prorrogar mi estancia una semana más para visitar instalaciones de la Universidad y otras instituciones que trabajan con las energías renovables y el desarrollo sustentable, lo cual amplió también mi tiempo para dedicarlo a la ciencia ficción.

Durante mi estancia en Toronto, coincidí con personas que me brindaron la mayor atención. Ingrid Spefanovic, directora de la división de medioambiente de la Universidad de Toronto, y colega mía, además, al ser miembro de la sociedad Ekistica; Andrew Dekany, del colegio de abogados de Canadá (En inglés se dice Bar, nada que ver con el etílico lugar), y muy relacionado con la Cámara de Comercio de Cuba; Mike Bird de la sociedad de amistad Cuba Canadá, además de webmaster del MUFON de Notario; y Richard Groves, editor, poeta y escritor que dirige la publicación literaria cubano canadiense Ambassador, y a quien había conocido en Holguín durante la feria del libro en marzo de 2004.

Esta combinación hizo posible que pudiera estar alojado en el campus de la Universidad mientras participaba en el congreso Natural City, tener acceso ilimitado a Internet y transporte para moverme a diferentes lugares, así como estar enterado de donde se movía la ciencia ficción, la literatura y los temas paranormales en la ciudad.

En esta pequeña crónica quiero relatar algunos aspectos de mi visita, sobre todo los relacionados con la ciencia ficción y el realismo fantástico, entre ellos la visita a la Colección Merril en la Biblioteca Pública de Toronto, mi encuentro con el escritor Robert J. Sawyer, la visita a la convención de los seguidores de Star Trek, y las presentaciones de temas relacionados con los Ovnis y los Círculos de los Sembrados, así como la posibilidad de publicación en la revista literaria Ambassador.

La colección Merril de ciencia ficción

El autor con Lorna Toolis, cabeza y corazón de la Colección Merril

La Biblioteca Pública de Toronto tiene una sala especial, la colección Merril de ciencia ficción.

Su directora, Lorna Toolis, me atendió gracias a una gestión combinada de Mike Bird, y Andrew Dekany, quien finamente me llevó al lugar donde pude apreciar la colección más completa de ciencia ficción en una biblioteca pública del mundo. En la fachada de la biblioteca que da a la calle College hay un cartel gigantesco anunciando la colección con una imagen de la portada de la novela Martian Go Home de Fredric Brown del año 1955.

La colección Merril de ciencia ficción, especulación y fantasía, es internacionalmente conocida, cuenta con más de 57 000 ejemplares que incluyen materiales sobre utopías, plástica de ciencia ficción y fantasía, medios, biografías, bibliografías y ensayos en el campo de la ciencia ficción, la fantasía y de la especulación científica; contiene libros, publicaciones, periódicos, novelas gráficas (muñequitos, comics) juegos de roles, grabaciones, etc.

Como centro de referencia la colección es utilizada por investigadores, estudiantes, educadores, coleccionistas y público en general.

Fachada de la biblioteca pública de Toronto con el afiche de Martian Go Home

La colección Merril sirve a un público extenso y variado con un catálogo muy amplio. Los académicos tienen acceso a los materiales más antiguos y oscuros así como a colecciones de autores más recientes. Los estudiantes tienen acceso a las colecciones de materiales críticos relativos al género

Esta colección fue abierta en 1970 por la junta directiva de la Biblioteca Pública de Toronto, con el nombre de Spaced Out Library (La biblioteca del espacio exterior). Comenzó con una donación de la escritora y editora de ciencia ficción Judith Merril. Actualmente, gracias a donativos y compras, la biblioteca sobrepasa los 57 000 ejemplares, que incluyen monografías, colecciones de cuentos, publicaciones periódicas, fanzines y la colección completa de editoriales especializadas como Arkham House, Cheap Street y Gnome Press.

La colección fue renombrada como Merrill Collection of Science fiction, Speculation and Fantasy en enero de 1991. Recibe el apoyo económico de una organización llamada Friends of Merril Collection (Los amigos de la Colección Merril).

Los amigos de la colección Merril publican un boletín llamado Sol Rising (Sol naciente o salida del Sol) que debe salir aproximadamente dos veces al año, y en el que se dan a conocer las actividades de la colección, visitantes, conferencistas, pasantes, nuevas adquisiciones y artículos críticos y de comentarios.

La jefa, o como ellos llaman, cabeza (head), de la colección es Lorna Toolis, a quien tuve la oportunidad de conocer en la visita.

Lorna Toolis es, además de una especialista en bibliotecología y conocedora de su profesión, una verdadera coleccionista, amante de la ciencia ficción desde su infancia, por lo que la colección no es solo su trabajo, y aunque el título del cargo que ella desempeña es en inglés head (cabeza), yo no dudaría en llamarla heart (corazón) por la pasión y constancia que ha puesto en el desarrollo de su misión.

Los ejemplares de esta colección ocupan un gran volumen y representan una gran responsabilidad para su conservación, además de tener un peso considerable. Por eso está situada en un edificio cuyas características estructurales soportan el peso de todos los libros y sistemas de almacenamiento físico; libreros metálicos sobre rieles que permiten abrir pasillos para acceder a los libros cada vez que es necesario, con lo que se aprovecha mucho mejor el espacio; computadoras y anaqueles especiales para las obras de arte.

Bruno y Lorna Toolis junto a un afiche de una de las primeras portadas de Astounding Stories

Pude ver en mi, desgraciadamente breve, visita, las colecciones de los primeros fanzines de la época de las novelas de diez centavos (dime novels) y primeros comics del género, conservada cada página en láminas de plástico, aunque vi también ejemplares completos en sobres transparentes.

También me mostró Lorna colecciones completas de autores clásicos y libros de críticas de sus obras, enciclopedias, diccionarios, ensayos, libros de temas afines como los relacionados con la vida extraterrestre, los Ovnis, la robótica, etc. Así como antologías, obras premiadas en los diversos concursos mundiales de ciencia ficción, ediciones raras y ejemplares de ediciones de poca tirada. También pude observar cuadros, verdaderas obras de arte, que sirvieron de ilustraciones a obras de ciencia ficción y como portadas de libros y revistas. Como ejemplo, la imagen que identifica a la colección es la carátula de la primera edición de la obra de Fredric Brown Martian Go Home (Marciano vete a casa) de 1955, que fue ilustrada por Frank Kelly Freas, uno de los clásicos en las ilustraciones y cuadros de ciencia ficción. Tienen también la más completa colección de juegos de roles de temas fantásticos.

Fachada de la biblioteca pública de Toronto

La colección, como biblioteca que se respeta, en el momento actual tiene una actualización de los catálogos en formato electrónico y un fuerte apoyo computacional en todas sus actividades, y brinda además servicios tales como:
- Servicio de referencia experta por parte del personal, que se puede obtener en la sala de lectura, vía correo, por correo electrónico, fax o teléfono.
- Catálogos únicos de las existencias de la colección actualizados.
- Talleres, conferencias y lecturas de sus obras por los más importantes escritores canadienses e internacionales como Neil Gaiman, Phyllis Gotlieb, John Clute, Lois McMaster Bujold, Orson Scott Card, Robert J. Sawyer y Elisabeth Vonarburg.
- Mantenimiento actualizado de una página Web: www.tpl.toronto.on.ca/merril.htm
- En la sala de lectura se realizan exhibiciones, que cambian cada cierto tiempo, de las obras de arte de la colección.

En la segunda parte de esta crónica hablaré de los otros aspectos mencionados al principio, así como de algunos detalles de la ciudad de Toronto y la aceptación que tiene en ella la ciencia ficción.

 
Dirección editorial:
Gerardo Chávez Spínola
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Asesoría técnica:
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