Por Gerardo
Ch. Spínola
guiacan@cubliteraria.com
Con
el texto íntegro del antiguo
ritual en lengua Quenya, copiado de
un manuscrito cuyo origen, según
se cree, se remonta a los principios
de Arda, y que fuera retomado a través
de Gondor hasta el final de la Tercera
Edad, se realizó la tradicional
ceremonia nupcial
élfica para dos elfos amantes;
Sigrid Victoria y Carlos Novoa.
Amantes
del género fantástico,
y estudiosos constantes de la obra
tolkiniana, los protagonistas de esta
peculiar ceremonia se divirtieron
en recrear esta boda élfica,
mientras rendían honores a
este gran escritor, en medio de la
exuberante vegetación de la
Quinta de los Molinos, bajo el azul
cielo cubano.
A
semejanza de los elfos de la Tierra
Media, el aspecto físico de
los elfos cubanos es bastante similar
al de los humanos, aunque tienen ciertas
características, como sus orejas
puntiagudas, la piel pálida
y sus ojos almendrados, que los hacen
bastante distinguibles de los hombres.
Se mueven con gracia y delicadeza
dentro de los transport es
urbanos, y de un modo tan sutil y
silencioso que a veces es imperceptible
su presencia, lo que les facilita
colarse en las largas filas que se
hacen en los cines de La Habana, para
ver "Las dos torres". Los
elfos pueden resultar prácticamente
invisibles en un bosque; mimetismo
que disfrutan grandemente, como hicieron
en ocasión de esta ceremonia
secreta, donde solo podrán
apreciar en las fotos a quienes habían
sido autorizados a visualizarse. El
resto de las huestes élficas
permanece oculto, camuflado entre
la frondosa vegetación, como
lo exige la antigua tradición
en este tipo de ceremonia.
Realizada
en medio del Festival de Equinoccio
de Primavera, como parte de las actividades
del pasado Concilio de Lorien en La
Habana, esta boda élfica es
producto de los numerosos contactos
que han existido entre sabios de las
diversas razas, a lo largo de la historia
de la Tierra Media, y por sobre todas
las cosas, de la influencia que han
tenido en sus organizadores, desde
la más temprana adolescencia,
las lecturas de la obra del verdadero
Señor de los anillos, J.R.R.
Tolkien. Así lo aseguró
a los enviados del Guaicán,
el Mago Oficiador, Javier de la Torre.
Esta
singular boda tiene como precedente
la ceremonia nupcial
celebrada el año anterior por
la pareja de elfos que oficiara de
padrinos en este ritual, tal y como
lo exige la tradición de Arda;
Erik Mota y Eliete Lorenzo, quienes
se encuentran ya en espera de un retoño
como fruto de su amor. Ella es también
quien ha tenido la gentileza de brindar
su consentimiento para que una selección
de su colección Fan-art, de
ilustraciones élficas, ambiente
estas notas y otros trabajos de esta
edición del Guaicán,
para nuestros visitantes.
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