Cobertura informativa
Sábado, 21 de Febrero de 2009
Carpentier en la Carpentier
Raúl Flores Iriarte
Los libros merecedores de los premios Guillén y Carpentier en el año 2007 fueron traídos a la sala Alejo Carpentier.
Sus autores fueron presentados por Rogelio Riverón y, a continuación, Margarita Mateo Palmer habló sobre su premio de novela Desde los blancos manicomios; libro que, como lo indica su título, se ubica en las zonas marginales de un manicomio. Los poetas suicidas Raúl Hernández Novás y Ángel Escobar tuvieron un gran peso en la creación de esta historia (la protagonista se llama Gelsomina, apelando a aquella de los sonetos en la obra de Novás). Según Maggie, ella nunca se propuso hacer una novela, pero los personajes se fueron incorporando y el flujo narrativo tomó fuerza. No obstante, el género ensayístico por el que ella es ampliamente reconocida no queda atrás; si en Ella escribía postcrítica hay sectores narrativos, en esta novela hay áreas que apelan a la reflexión, al pensamiento ensayístico.
Víctor Fowler define su volumen La necesidad de expresar como una “exploración del presente y un deseo de atisbar la futuridad.” Este autor también es conocido por el público lector gracias a sus maquinistas de Auschwitz, su Malecón Tao, entre muchas otras piezas. En esta entrega poética Fowler intenta “decir y no decir, dejar inconclusa la idea con la intención de que el lector continúa la línea de pensamiento.”
Gina Picart, por su parte, retorna a un género al cual siempre ha estado ligada: el del cuento. Ella ve su Oil on canvas como “un libro de investigación y aprendizaje. Una relectura de Borges y de Umberto Eco.” El nombre de la rosa se transforma en El nombre de la fosa, pero no a la manera de una caricatura, sino como la investigación en torno a la identidad de un creador. Según la nota en la solapa: “¿Se puede pintar en la escritura? ¿Es traducible el universo del color al reino de la palabra?”. Todo esto se puede encontrar en los cinco relatos que forman este libro, donde también se encuentra “El príncipe de los lirios”, relato que fuera merecedor de la primera mención en una de las convocatorias del concurso Julio Cortázar.
Alberto Garrandés adopta esta vez su faceta de ensayista, dejando la novela momentáneamente a un lado. El concierto de las fábulas se adentra en el campo literario cubano de los años ´60, como un “tejido de modelos interconectados que logra aglutinar la heterogeneidad de los proyectos de escritura que se desarrollan en estos años”, haciendo un estudio intenso sobre estos años convulsos de definición de identidades literarias.
Garrandés, Gina, Maggie y Fowler. Cuatro buenas ofertas para estos días de fin de Feria. Nuevas propuestas de talentos ya conocidos. Totalmente agradecible.


