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En la Feria en compañía de Marina Moskviná y otros escritores rusos
Félix Bolaños
De la hermana Federación Rusa (País Invitado de Honor) vendrá, para participar en la Feria Internacional del Libro, Cuba 2010, una amplia embajada de artistas y escritores, que como se ha estado informando ampliamente por todas las agencias de prensa, realizarán un abarcador programa artístico y literario, en la sede central de San Carlos de La Cabaña y en diferentes espacios de la capital.
La delegación de escritores que arribará a La Habana —dieciocho en total—, para compartir con los lectores cubanos sus textos, está integrada por los poetas Dmitri Bíkov, Natalia Vanjanen, Evgueni Evtushenko, Olesia Nikoláieva, Javier Campos y Vladimir Masálov; los críticos y ensayistas Alexandr Arjánguelski, Lida Davletkileeva, Serguéi Filátov, Tatiana Gulaya, Boris Kagarlitsky y Eleonora Fílina; la compiladora y redactora Elena Shubiná; el periodista y guionista de cine Guénrij Borovik, y los narradores Alexéi Varlámov, Sergéi Lukianenko, Eduard Uspenski y Marina Moskviná.
Esta última, Marina Lvóvna Moskviná (Moscú, 1963), es autora de atractivos libros para niños y adultos, que han sido traducidos a distintas lenguas, entre los que destacan El genio del amor no correspondido (nominada al premio Buker y al Betseller Nacional); No pisen al escarabajo (Premio Velas Rojas, 2008); La novela con la Luna (Premio Bolshaya kniga); Cesto de basura para la sutra de diamantes (Diploma por la actitud hacia el libro como obra de arte) y Mi perro ama el jazz (Diploma Internacional H. C. Anderson). En el año 2000 vió la luz el volumen La vía de los tardones celestes, del género aventuras, y en el 2009 Relatos acerca del amor eterno y la rapidez de la vida.
Sus obras se encuentran recogidas en la Antología de la Literatura Mundial Infantil, y su nombre, en la Enciclopedia Escritores Rusos del Siglo XX para niños.
Marina, gracias a la gentileza de Oleg Vyazmitinov, representante en Cuba de la Agencia Ría Novosti, se ha puesto en contacto con Cubaliteraria y nos ha enviado un hermoso texto donde expone, con palabras muy sentidas, las impresiones previas del gran sueño que para ella significa este viaje a “la maravillosa isla legendaria”, para compartir sus textos con los lectores y conocer más de cerca el pueblo cubano. A continuación las publicamos en su totalidad:
En compañía de Marina Moskviná
Queridos amigos, es increíble. Voy a Cuba. He visitado países y continentes maravillosos que me impresionaron. Países que me hicieron tomar la pluma y describir mi estancia; lugares que había querido visitar desde niña. Así aparecieron mis libros Cabecera de hierba, sobre mi viaje al Japón, Camino hacia Annapurna, sobre la escalada en picos del Himalaya en Nepal, y Tortuga celeste, sobre mi visita a la India…
Me fui de viaje a la India, porque recibí el premio internacional Hans Christian Andersen. Este premio lo mereció mi libro A mi perro le gusta el jazz, que escribí para niños y jóvenes, adultos y viejos, hombres y mujeres, árboles, animales, pájaros, habitantes de nuestra planeta y de todo el Universo. Tantas expectativas tengo siempre al iniciar un nuevo proyecto que espero sea interesante para todos, independientemente del género; una novela de amor o cuentos de aventuras, fábulas, guiones o dramas. En aquel entonces, este importante galardón lo entregaron en Nueva Delhi. Me fui a India anhelando escapar de este acto solemne a las cumbres del Himalaya.
Y la oportunidad no tardó en terciarse o, más bien, sucedió un milagro. El mismo día de entrega de premios me propusieron viajar a la zona premontañosa del Himalaya, Kumaón, donde en su época había vivido Rudyard Kipling, sin que nada cambiara desde hace mucho. Y yo me lancé hacia aventuras asombrosas que nunca podré olvidar, al menos porque las describí en mi tercer libro de viajes…
¡Que los organizadores de la Feria del Libro en La Habana no tengan miedo de unir su suerte a mí! Francamente, si ocurriera algo similar en Cuba, me haría, sin duda alguna, a la mar o en vuelo sobre su maravillosa isla legendaria, o me iría a la montaña y rodaría por todas las ciudades y poblados… He oído mucho sobre su isla fantástica, también del propio Ernest Hemingway.
La Feria del Libro es un evento muy importante para mí. Voy a participar en tertulias literarias, mesas redondas, etc. Quisiera ofrecer al público cubano mis novelas para adultos Genio del amor no correspondido, Amorío con la Luna, Días de miedo, Cesto de basura para el Sutra del Diamante. Todas estas obras fueron premiadas.
Mi estilo (así creo yo) recuerda obras de autores latinoamericanos que me gustan muchísimo. Es mitológico, a veces irracional, y siempre me gusta cuando un lector, al comenzar a leer, queda pasmado, estupefacto, y sonríe confuso, porque ya lo había pensado, pero no se atrevió a decirlo en voz alta.
La mente de mis protagonistas es imprevisible para mí misma. Las personas ridículas o tristes hacen mangas y capirotes, riñen entre sí, buscan amor y no lo encuentran… Sin embargo, trato de plasmar emociones asociadas a la felicidad en las páginas de mis libros que son aún más vivas, porque el ser humano es mortal, y esto le hace mucho más feliz.
Utilizo la energía de sentidos similares, circo, payasada, fantasmagoría, gitanería, cine de Charlie Chaplin. Son cuentos sobre ansias de vivir, novelas sobre la sabiduría, aunque los protagonistas nunca lo confesarán por estar apasionados con el carnaval.
He oído decir que mis obras son humorísticas, pero el humorismo sirve de una lente mágica. Espero que si leen por lo menos uno de mis libros, los conflictos y tragedias personales superables parezcan ridículos. Y tan sólo con risa y llanto podremos conseguir los objetivos que ni siquiera todo alquimista logre alcanzar en busca de la piedra filosofal.
Mención aparte merece mi próxima reunión con los niños y jóvenes cubanos. Les narraré varios cuentos, enseñaré mis libros ilustrados por descollantes artistas y dibujos animados rodados según mis cuentos.
¿Qué es con lo que sueño? Con encontrar en La Habana a una persona que entienda mis preocupaciones sobre las cosas de importancia universal. Y, quizás, esta persona traduzca al castellano mis cuentos, escritos para niños o adultos, o, por ejemplo, mi narración No haga daño al escarabajo, sobre la maduración, el primer amor y la responsabilidad por nuestro planeta Tierra.
Quisiera escuchar cómo suenan mis palabras en el idioma de Federico García Lorca y Don Quijote. Y los habitantes de la maravillosa Cuba podrían leer mis obras, como los leen niños y jóvenes del Japón, la República Checa, Eslovenia, el Reino Unido, Tailandia y otros países desde hace mucho.
Hasta la vista, que espero con impaciencia.
Un cordial saludo
Marina Moskviná
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