A mi oficio
A mi escribir cantando
me refiero
laborioso y tranquilo: me entretiene
las impedidas horas y sostiene
un hálito de honor donde me esmero
por ser fiel, por ser hombre verdadero, velado de la luz que le mantiene
el tiempo en su flor real, donde no viene
sino rumor de signo valedero.
…Ah, quedará mi
torre, mi silueta,
del arte lento y solo de alma suma,
donde la mano se aproxima y reta
con inhábil dibujo de su espuma
la furia de la mar, terco poeta
disuelta entre la ruina de la pluma.