[La
Obra Narrativa de Lino Novás Calvo] [Opina
Lino sobre algunos géneros literarios] [Fragmento
de Pedro Blanco el Negrero] [Cuento
"Long Island"] [Lino
Novás Calvo periodista] Lino
Novás Calvo traductor] [Valoraciones
de la crítica sobre su obra]
En contraste con la absoluta pobreza -en cantidad y calidad-
de la producción novelística del pasado año
[1941], el cuento fue cultivado con asiduidad y éxito
notables por un grupo de excelentes narradores. Entre ellos
ocupa un lugar preferente Lino Novás Calvo que con
la publicación de su libro La luna nona y otros
cuentos y de su narración "Un dedo encima",
premiada en el concurso "Hernández Catá",
se ha situado en el primer plano entre los cultivadores
contemporáneos del cuento. El tiempo es el personaje
principal en los cuentos de Novás Calvo. Desde las
páginas iniciales de La luna nona y otros cuentos
en que ha recogido algunos de sus mejores relatos, se advierte
esta delectación suya en el pasar de las cosas. Un
personaje de los que el tiempo tortura y devora en el mundo
alucinante creado por Novás [...] [En sus cuentos]
las cosas pasan y los actos se derriten en la imaginación
devorados por la noche angustiosa y sin fondo del tiempo,
y se ven "cosas humanas por dentro". Es verdad
que en estos relatos hay agua y tierra y se ven las palmas,
porque el autor no ha renunciado al paisaje como elemento
expresivo, pero todo aparece envuelto mágicamente
por el tiempo. El tiempo que transcurre implacable, resbalando,
arrastrándose, enroscándose a las cosas, enfocándolas,
denunciándolas, con opresiva fatalidad que es cruel
a veces, como en "La noche de ramón Yendía".
[...] Y ese mismo sentido de implacable fatalidad es el
que hace que el dolor y la muerte aparezcan en los relatos
de Novás Calvo sencilla y naturalmente, como fuerzas
imparables que abruman al hombre y lo sofocan con serena
crueldad. [...] De todos nuestros narradores actuales Lino
Novás Calvo es el más universal.
José Antonio Portuondo
1943
-
En un ambiente como el nuestro, en que muy a menudo las
figuras más desprovistas de valor se ven infladas
rápidamente; en que el necio recibe todos los honores
y el sabio es ignorado, no podía faltar Lino Novás
Calvo entre los que injustamente son olvidados. No es que
no lo conozca nadie, no, de sobra es conocido. Pero si fuésemos
a medir lo que ha hecho; las nuevas corrientes que ha introducido
en nuestra literatura, la influencia creciente que ejerce
sobre los nuevos escritores, el prestigio que ha dado a
nuestra nación, y midiéramos lo que los beneficiados
le han retribuido, ciertamente que Lino Novás Calvo
sale poco favorecido. [...] En cubano respiran sus cuentos,
y es cubana la generación que influye. Yo puedo asegurar
la admiración y el respeto con que la "gente
que empieza a escribir ahora" habla sobre Lino Novás
Calvo. Es algo más que eso, es justipreciar la labor
de uno que realmente vale.
Lisandro Otero
1951
-
Los relatos de Novás Calvo no son fáciles:
hay un hermetismo y nebulosidad que el interesado lector
va horadando, quedándole sobre la piel rastro de
nieblas y salpicaduras de frío aguacero. Y en esa
bruma la luz va tejiendo poemas sobre las cosas. La luz
nos va a servir de brújula orientadora en esta indagación
de su técnica narrativa. Los seres, los objetos,
las figuras se van iluminando a ratos por el fulgor fugitivo
de la mirada del novelista. No emplea este colores brillantes:
las cosas están ahí, estáticas, en
violentos contrastes o en sugerentes claroscuros. La luz,
el “ojo activo”, las sorprende en variadas posiciones,
las atenaza entre sus rayos, vuelve sobre ellas con ánimo
violador. [...] Todo esto no sería más que
mera técnica externa si no fuera acompañado
de un gran poder sobre las palabras. La precisión
y el vigor con que las cosas, los más leves movimientos,
son recogidos por la afilada mirada del narrador, da contorno
nítido a lo que describe. [...] En Lino vale sobremanera
la búsqueda incesante de una técnica mejor,
de un instrumento más apto para captar la realidad
nuestra. En él hallamos unificada la forma más
estricta y trabajada con la anécdota, la problemática
y las gentes cubanas, recogidas por la mano fina y ágil
de un verdadero creador.
Salvador Bueno
1953
-
De los narradores hispanoamericanos afiliados al movimiento
del 'realismo mágico' y dedicados a la apasionada
exploración de temas y ambientes regionales, sobresale
notablemente la figura de Lino Novás Calvo, no sólo
por la gran calidad literaria de su producción, sino
también por ser uno de los primeros autores que expresaron
con claridad las tendencias de ese movimiento que ahora
predomina en casi todos los países del continente.
Novás Calvo anticipa a Jorge Luis Borges, seis años
mayor que el cubano, en la postulación de una literatura
de carácter fantástico o 'mágico',
y se adelanta en el estudio de los grandes novelistas norteamericanos
de la generación anterior, señalando de esta
manera a la escuela que ocuparía el interés
de muchos intelectuales de la América en las décadas
subsiguientes. La época en que nace Novás
Calvo y la índole de su experiencia vital lo caracterizan
claramente como un miembro de la 'generación perdida'
de Hispanoamérica, una generación que crece
y madura en un período de valores desacreditados
a agudas contradicciones sociales, una generación
rodeada del caos y de la barbarie, una generación
desilusionada y escéptica que, con todo, no vuelve
la espalda a una realidad desagradable para buscar refugio
en un arte de la torre de marfil. Este carácter de
Novás Calvo explica su simpatía por autores
como Hemingway y Faulkner, y la consecuente absorción
de ciertos rasgos característicos de estos en la
obra del destacado cuentista cubano.
James E. Irby
1956
-
[En
sus cuentos] puede descubrirse mucho arte y mucha intuición
[...] Como la tragedia de la ficción de Novás
Calvo se asienta en el hombre, no en los escenarios -aunque
él sea un maestro de la creación de la atmósfera
necesaria- su narrativa tiene una unicidad esencial en todas
sus épocas que la caracteriza y la distingue. A esto
no obsta que él invente -aunque copie de la vida-
una realidad específica, casi siempre cubana, correspondiente
al entorno que requiera la tragedia de cada anécdota.
[...] Cada relato de Novás Calvo revela un mundo
que él conocía muy bien. Leer a Novás
es conocer a una sección inmanente de Cuba, pero
no como historia sino como fabulación.
Alberto Gutiérrez de la Solana
1971
-
Novás Calvo no apartaba los ojos de la realidad pero
la veía desde una posición remota. Para comunicar
al lector una sensación de extrañeza no necesitaba
mutilarse, como hacen otros escritores que se cortan los
ojos de la lógica; no necesitaba drogarse, como hacen
quienes defraudan los sentidos en busca de paraísos
artificiales; no necesitaba informarse en las bibliotecas,
como quienes estudian trucos literarios capaces de simular
efectos fantásticos. No. A Novás Calvo le
bastaba con mirar desde su posición remota. La sensación
de extrañeza que comunicaba al lector se debía,
no a que cultivase los estilos de la extrañeza, sino
a que él estaba genuinamente extrañado.
Enrique Anderson Imbert
1975
-
El realismo mágico de Novás Calvo no es una
respuesta a los misterios de la realidad, sino un procedimiento
que trata de eliminar y de revelar los más inadvertidos
y recónditos matices de lo real. La importancia radica,
pues, no en la respuesta al misterio sino en el procedimiento
que el autor emplea para llegar a éste. Las técnicas
narrativas del realismo mágico se evidencian en aquellas
obras de Novás Calvo donde el autor trata de iluminar
el mundo circundante a través de las conexiones existentes
entre personajes y objetos inanimados, utilizando para ello
un lenguaje popular y poético a la vez donde abunda
la personificación y la contradicción de sentido.
De esta forma crea en sus narraciones una atmósfera
fantasmagórica en la que todo es posible.
Héctor R. Romero
1988
-
Creo que la verdad más profunda de Novás se
expresa en ciertos cuentos donde un hombre solo combate
contra un mundo enemigo, y cumple sus destino en una batalla
que -el lector lo capta desde el principio y sin embargo
resulta atrapado en el vértigo de lo inexorable-
estaba perdida de antemano. Ese destino resulta trágico
en el más perfecto, puro, profundo sentido de la
palabra. Los asuntos pueden variar -el cayo, la ceguera
o la ciudad como centros del encierro; el fuego, el mar
o los disparos como causas eficientes de la muerte; la venganza,
el desamor o el absurdo como motivos de la persecución
o de la pérdida; un ex contrabandista, un escultor
ciego o un simple taxista como víctimas-, pero el
tema permanece inalterable y la magia de la escritura hace
el resto. [...] El universo literario de Lino Novás
Calvo pertenece, ante todo, al pueblo cubano; tanto la tragedia
que revela, como el lenguaje en que se expresa, han sido
entrañablemente nuestros. Lo son aún, porque
están tocados por la magia mayor de la gran literatura:
su inagotable permanencia.
Jesús Díaz
1990
-
El barroquismo del texto [Pedro Blanco el negrero]
se materializa en parte durante su recepción, las
resonancias del modelado en sus lectores. Sabemos que Novás
pretendió (y logró) crear un friso de lo típico
y lo atípico, un imaginario de la trata negrera insertado
en el imaginario de la época. En esa categoría
caben todas las disparidades concatenables, productoras
de un barroco 'interior'. Elementos de carnavalización
que implican la necesidad de un léxico amplio y flexible,
capaz asimismo de realizarse, después del proceso
receptivo, como un realimentador de las experiencias narradas,
pues no cesa de 'connotar' incluso dentro de la espacialidad.
Así llegamos a comprender la naturaleza del barroquismo
en la obra de Novás. El fenómeno en cuestión
hay que evaluarlo no sólo en tanto rasgo característico
del texto, sino también acercándonos al hecho
comprobable de que es una forma de manifestación
de las fusiones e intercambios culturales presentes en el
proceso de la identidad literaria del Nuevo Mundo.
Alberto Garrandés
1997
-
Pedro
Blanco el negrero es un libro para rescatar del olvido.
Guillermo Cabrera Infante
2000