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VALORACIONES DE LA CRÍTICA
A lo largo de su carrera
literaria, la crítica se ha ocupado de la obra de Francisco
de Oraá para situarla en su contexto y evidenciar su
importancia y su significación. Recogemos aquí algunos
de los juicios más relevantes.
Sí, el contexto del
solipsismo era el mercado, la usura, el lucro. La esperanza
apocalíptica, en fin, lo que está en el fondo cegador
de todas las religiones y de todas las revoluciones,
la ciudad que sea el reino de la justicia y de la paz,
la ciudad santa de los hombres, comparece fascinante
al final de este libro de enseñanza bíblica, articulado
por tres momentos esenciales: Expulsión, Cantar de
los Cantares, Apocalipsis... De este modo
el que apenas tenía «figura de gente»...
entra en «uso de razón» como animal del
espíritu, racional y político, hijo de la polis que
hay que construir incesantemente con la razón y el amor,
con la razón del amor.
Cintio Vitier: "Solipsismo
y Revolución",
(A propósito de Con figura de gente y en uso de razón,
de Francisco de Oraá), en su Crítica sucesiva,
Ediciones Unión, pp. 441-446, La Habana, 1971.
La poesía de Oraá en
la década de 1950 es, como el título Por nefas
indica, un desesperado braceo contra una realidad adversa,
enajenante. Los temas esenciales son la soledad y la
angustia. [...] Ese fenómeno se muestra en la insaciable
proliferación de la imagen, que produce cierta hurañez,
cierta oscuridad. Se trata de poemas siempre introspectivos,
de severa densidad. Su «intención formal de desaliño
y desgarbo» -como dice en la solapa de Por
nefas lo alejaba, por otra parte, de la directa
comunicación emocional y la limpieza intentadas por
algunos poetas de Orígenes. En Con figura de gente...
hallamos ya un contrapunto entre el doble diapasón de
la soledad y la solidaridad. [...]
[...]
El fenómeno más singular que distingue a la poesía de
Francisco de Oraá es su no ruptura con la poesía anterior,
pues, aunque hay cambios evidentes, y una manera muy
personal de decir, esa avidez por la imagen se conserva,
en momentos en que se intentan otros caminos («antipoesía»,
poesía narrativa o coloquial). El cambio de actitud
está en que ahora Oraá marcha a encontrar al hombre
común sin renunciar a un ya formado estilo, aunque con
un lenguaje en general más sencillo. Otra característica
importante de la poesía de Oraá es -digámoslo así- su
ingenuidad. Con esto no aludimos a primitivismo o falta
de oficio literario, sino al hecho de que sus poemas,
más que construcciones perfectas, prefieren ser testimonios
sinceros de sentimientos originales, prístinos.
Raúl Hernández Novás:
"Bodegón de las llamas [...]",
en Universidad de La Habana, n. 212, pp. 173-176,
La Habana, enero-diciembre 1980.
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