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Eugenio Florit
"Autenticidad expresiva, sentido humanista, esencias
nacionales, son categorías firmemente vinculadas
a una obra que, por objetividad y fuerza de sus valores,
está llamada a crecer inexorablemente en su irradiación
presente y futura."
Fina
García-Marruz
"Lo que resulta también de todo punto interesante
es la personalidad física de Dulce María
Loynaz; ese aspecto suyo como cervatilla asustada que
siempre le he advertido. Ojos pequeñitos y fijos,
que preguntan y que al propio tiempo ya conocen todo
lo que no se atreven a preguntar; un aire de otro mundo,
como de inquietud de verse aquí, vestida con
trajes y sombreros y zapatos, ella, que acaso no tiene
ni espacio ni tiempo."
Cintio Vitier
"La
cubanía de la autora de Jardín
no se acerca menos al azul que a su diálogo con
el verde, tiene el "mucho azul y mucho verde"
de nuestro Milanés, los dos muy transparentes.
Dulce María es todas estas cosas: ella y su ámbito,
natural y espiritual, Dulce María y la llegada
de Juan Ramón a La Habana en el 36, Dulce María
y su conocimiento directo de Lorca o la gentil hospitalidad
que dio en su casa a Gabriela Mistral. Aunque en verdad
- y aun mucho antes del triunfo de la Revolución
- siempre fue una figura distante, distante de su propio
entorno, de las mismas fiestas que a partir de su matrimonio
se daban en su casa. Dulce María estuvo presente
en todo gran momento de nuestra cultura en estos encuentros
con los grandes poetas que nos trajo la guerra civil
española, lo que nos mueve a indagar por lo distante
de su propia sonrisa, difícil sonrisa, que, de
descifrarse, nos daría quizás el secreto
de su poesía, que, como el de todo misterio verdadero,
no reside en lo que oculta sino en lo que revela."
"«Juegos
de Agua» de Dulce María y «Entre
los Lirios» de Enrique Loynaz, son las más
altas muestras de nuestro impresionismo poético."
César
López
"Decir Dulce María Loynaz - para salirnos
del ámbito acechante de un feminismo que muy
poco tiene que ver con el duende de la feminidad - equivale
ya en la balanza del oído de nuestro corazón,
a decir también José Jacinto Milanés
o Juan Clemente Zenea o Julián del Casal. El
peso de su levitación poética los equivale.
Sin que apenas fuese advertida, y ello en gran parte
por su vocación de relieve en la ausencia, pasó
su palabra la prueba de fuego y ceniza de las circunstancias,
las generaciones y las polémicas, sin mustiársele
el pétalo de una sílaba, y ahora podemos
verla tranquilamente instalada, sonriéndonos
sin más orgullo que modestia, en el Parnaso de
los padres y madres de nuestra poesía."
Gabriela Mistral
"Para mí, leer Jardín
ha sido el mejor «repaso» de idioma Español
que he hecho en mucho tiempo (...) los Poemas
sin Nombre son puras condensaciones de
poesía, el puro hueso del asunto."
Gastón Baquero
"Últimos días de una casa
es una ceremonia que exige la comprensión, el
entendimiento poético, que se asoma y escapa
a la vez. La voz mesurada, continua y distinta de una
poetisa mayor de la cual, quizás, se esperaba
otro discurso "poesía en que una música
interior insinuantemente envolvía en misterio
las palabras y las impresiones recibidas de la realidad",
dice Enrique Anderson Imbert, pero que ella desdeña
para ser ella misma y a la vez diferente en una profunda
fidelidad a lo que parece serle más entrañable."
Nancy
Morejón
"Jardín es, en realidad,
un poema en prosa, extenso, entrabado, fiel a una arquitectura.
Decir que es la evocación lírica de una
vida, es limitarlo demasiado; porque es eso, pero al
mismo tiempo la magnífica creación de
un personaje, Bárbara, que ha de quedar - nos
lo parece -, como arquetipo de la mujer poética,
de la sensibilidad femenina que está en el mundo,
para reaccionar intensamente lo mismo a los impulsos
del corazón que a los conmovedores tránsitos
de un ave, de una rosa, de una sierpe de agua."
Max
Henríquez Ureña
"Dulce María Loynaz trae consigo una nueva
sensibilidad. En sus versos la realidad y la fantasía
suelen entrelazarse y confundirse a tal grado, que a
veces resulta imposible marcar una línea divisoria
entre las dos..."
Gerardo Diego
"Dulce María Loynaz ha venido a mostrársenos
en la plenitud de su vida poética, que enriquece
la ya deslumbradora poesía femenina de nuestra
lengua con la gracia sobria esencial felicísima
de una nueva voz, distinta de todas, sorprendente, y
cálida de timbre, antillana y sobreespañola."
Emilio Ballagas
"Dulce María Loynaz ocupará sitio
de honor entre los poetas que no hacen escaramuza del
concepto de generaciones y no esgrimen el almanaque
a modo de espada de caramelo. Se verá en ella
al poeta constante que da fe de su existencia como tal;
al poeta que no claudica, que sabe que su oficio es
digno y sirve ese oficio con dignidad. Para nosotros
ella ocupa ya ese sitio privilegiado por la entraña
y por el acento de su admirable poesía."
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