Tiempo ido. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1997, 81 pp. Ilustraciones.
Colección Cemí.
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TIEMPO IDO
La noche de San Lázaro
[...]Jesús María ofrece algo más, de la misma autentica
raíz: los velorios de San Lázaro. Hermanados en la suerte
común, los habitantes del barrio, del mismo modo que comparten
en paz miseria y malos ratos, disfrutan fraternalmente un sincretismo
liberal y cómodo, a la medida de sus necesidades. Como paleta de
pintor, así se mezclan en Jesús María ritos, creencias
y maneras de entender las cosas de la fe, pero de modo tolerante, "en
familia". Cada año en día como hoy, de esta fecha,
el afán se desvía hacia una sola cosa y un mismo interés:
los velorios para festejar a un santo que sirve a todos, diferente y múltiple...
Para subir hasta acá hay que disponerse a recorrer lugares donde
cada paso expone a rodar cuesta abajo... Callejones en tinieblas, donde
las estrellas parecen cercanas y más clara la luna,
Sin escoba ni alfombra voladora que ayuden a salvar furnias y pedregales,
trepamos las empinadas calles oscuras donde ladran los perros. Jesús
María, temblando de frío, se alivia con el fuego de los
altares. A puertas abiertas recibe a los festejantes del santo varón
leproso. San Lázaro es aquí el que manda; por él
se vela, por él se baila, por él se derrocha la plata sudada
a extremos de miseria o delito. Para festejarle, el ayuno se fuerza un
poco más: todo se procura y comparte. ¿,Qué importa
el costo si San Lázaro está contento?
Noche para la entrega, arde Jesús María en fuego vivo de
miseria generosa. Se ofrece, se regala.
Corno en otros lugares, la mayor parte de los fieles del santo de los
pobres pertenecen a la raza negra, aunque los milagros que le achacan
logran ya una tímida brecha clara entre sus devotos. Se advierte
en estas fiestas, especialmente si son jóvenes los festejantes,
entre tragos de ron, "todo mezclado", se baila marcando el paso
al chiquichá de las maracas, los golpes del bongó y el montuno
que entona el cantante sonero. Palabrotas, risas, barullo, humareda de
tabaco barato se ofrenda con sumo desparpajo al altar en que reina y disfruta
el viejo menesteroso.[...]
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