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Peña Pobre (memoria y novela) es el título que resume
la breve e intensa narrativa de Cintio Vitier. De Peña
Pobre, Violeta Palma, Los
papeles de Jacinto Finalé y Rajando la leña
está son los sucesivos volúmenes que la integran. La suma de estos
libros recorre una gama de soluciones narrativas y aventuras formales
que no son fruto de un espíritu experimental o vanguardista, sino
sólo el resultado natural de su fidelidad como creador a esa honradez
de la Poesía de que habló Martí, que suele llevar siempre al creador
por senderos relativamente inexplorados. |
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"Los dos primeros capítulos no suscitaron críticas.
Al final del primero, Roberto sentenció: 'es novela'. En el tercero, me
señalaron la excesiva extensión de la conferencia de María Zambrano, que
interrumpía demasiado la acción. En el quinto hubo dos objeciones: Roberto
opinó que debía terminar con la sección del viaje a Aguacate, donde dice:
'Cerca de allí tomó el ómnibus de regreso'; Bella y Eliseo encontraron
muy largos los fragmentos del Diario del viaje por Europa, y que debieran
ambientarse más. No veían mal, en cambio, la continuación del capítulo
con la conversación de Violeta y Sandino en el parque Maceo. El capítulo
sexto fue el que más gustó; lo leí dominado y sorprendido por mi propia
emoción, en la parte del entierro de Chibás.
Tenía dudas sobre la última sección, tan personal, pero todos los votos
le fueron favorables. El último capítulo también pasó el examen."
"Atendí todas las críticas: reduje la conferencia; rehice la sección del
Diario en el viaje a Aguacate; no pude hacer nada con el final del capítulo
quinto, porque no tenía otro lugar donde situar la conversación de Violeta
y Sandino."
"Roberto oía concentrado, reconcentrado, mirando
por dentro. Octavio echó de menos una novela lenta, morosa, minuciosa,
puramente novela, desasida de toda memoria. Bella dijo: 'nosotros no estamos
en la novela, estamos aparte'. Yo sugerí una relación como la que puede
haber entre las vistas fijas y el cine. Agustín fue partidario de no reducir
nada, aunque se interrumpiera la acción. Octavio dijo que la última línea
era una. Eliseo me tranquilizó con respecto a la 'técnica'. Fina volvía
a la evocación de su mamá y de su casa en Neptuno; también a la familia
de Tejadillo, la toilette de Fela, la primera aparición de Sandinito;
Papachicho, 'toda esa zona...' A Elíseo y Bella el viejo Palma les parece
el personaje más fuerte. Agustín dijo enérgicamente: 'para Fundora era
una cuestión de ser, de vida o muerte: él o el otro'. Todos simpatizan
con Violeta y encuentran conveniente que al final Sandino anuncie su matrimonio...
Todos parecen verse bien en el libro, aunque en otro momento Agustín,
a propósito de Ibsen, precisó que seguramente ninguno se veía a sí mismo
como era visto en el libro (y algo semejante ha de ocurrir con las opiniones
que resumo en esta nota)."
"Cleva se rió a hurtadillas, dando brinquitos
en el asiento, con los saltos acrobáticos del perrito Yuri en el andén.
'Es', dijo después de terminadas las lecturas, 'una novela modesta'."
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