Apariencias |
  en  
Hoy es domingo, 15 de septiembre de 2019; 8:46 AM | Actualizado: 13 de septiembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta columna: 97 | ver otros artículos en esta columna »
 
Página

Confesiones de grandes

Emilio Comas Paret, 16 de julio de 2019

No, no voy a escribir sobre el deporte. Quiero comentar sobre un libro que me acaba de enviar mi amigo Gustavo Luca, residente en Vigo, Galicia, España, y titulado El Director, de la autoría de David Jiménez.

Jiménez nació en Barcelona, España, en 1971. Por veinte años fue corresponsal de prensa escrita en Asia, y estuvo un año de director del periódico español El Mundo, uno de los diarios más reconocidos en España. Sus libros Hijos del monzón, El lugar más feliz del mundo y El botones de Kabul han sido traducidos a seis idiomas. Ahora es columnista de la edición en español de The New York Times. Escribe reportajes para Variety Fair, enseña en facultades universitarias de periodismo y es Newman Fellow en la Universidad de Harvard en USA. En Asia trabajó cubriendo grandes guerras, desastres, y revoluciones fracasadas. Luego fue nombrado director de El Mundo, el diario en que entró como becarios cuando tenía 23 años.

El título El Director ha tenido cuatro ediciones, y trata sobre las realidades que hoy suceden en los grandes diarios, no solo de España, si no también del mundo donde impera el neoliberalismo.

Se dice que desde 1975, donde se constituye la llamada Reforma Política en España, no había sucedido un acontecimiento así, donde un grande personaje de un importante diario diera a conocer los intríngulis del accionar de la prensa contemporánea, que decididamente ha dejado de ser el llamado “cuarto poder” para convertirse en un vocero de los intereses de los grandes capitales financieros y políticos.

Hoy, al calor de las nuevas tecnologías, están de moda las fake news o noticias falsas, que sin pudor alguno y con la mayor falta de ética promueven los grandes medios informáticos, al punto que el lector inteligente debe dudar de todo y buscar referencias comprobatorias para encontrar la verdad entre tanta desidia.

Hace solo unos días circuló por internet una noticia de la autoría de Ben Norton, publicada por El cohete a la luna, titulada “El periodismo empotrado del cual escojo dos párrafos que peonen de manifiesto como los consorcios mediáticos y el Gobierno de USA son parte del mismo establishment y se consultan entre sí. Es decir, que este asunto expuesto por Jiménez en El Director se repite en muchos países y números medios de información. Ahí les va los dos párrafos:

Ya lo habían dicho los corresponsales veteranos del New York Times, como James Risen: el periódico estadounidense de registro colabora regularmente con el Gobierno de Estados Unidos, suprimiendo los informes que los altos funcionarios no quieren que se hagan públicos.
 
La relación simbiótica entre los medios corporativos estadounidenses y el Gobierno se conoce desde hace tiempo. Las agencias de inteligencia estadounidenses tocan la prensa como un instrumento musical, usándola para filtrar información de manera selectiva en momentos oportunos para impulsar el poder blando de Estados Unidos y promover.

Un joven llamado Fidel Alejandro
María Luisa García Moreno
La paloma de vuelo popular
Nicolás Guillén
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis