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La mediación del 33 en la historiografía cubana II

Jorge Renato Ibarra Guitart, 28 de febrero de 2019

Gonzalo de Quesada: “¡En Cuba libre!” (1938)

Se trata de la obra de un actor del proceso de cambios sociales que tuvo lugar en el periodo turbulento de los años 30, aunque menos comprometido con las partes en pugna. Es por ello que nos ofrece una visión más imparcial de los acontecimientos que tuvieron lugar durante ese periodo histórico. No obstante en su obra predomina un enfoque positivista, mediante el cual se interpretan fenómenos sociales y políticos complejos, a partir de hechos que aunque trascendentes, no pueden constituirse en móviles de políticas de Estado. En ese sentido, el autor concluye que el asesinato de los hermanos Valdés Daussá y la repercusión que este hecho tuvo en la prensa, fue el suceso que dio paso a la mediación.

Gonzalo de Quesada explica muy claramente la conducta oportunista del ABC, en el momento en que Sumner Welles asume el cargo de embajador, y cómo inicialmente dirigieron su campaña terrorista para hacer que el embajador estadounidense contactara con sus dirigentes para pactar la mediación.

El autor refiriéndose a una entrevista personal que sostuvo con Welles, comentó que la mediación se planteó inicialmente, en unos términos sobre los cuales no se proponía reemplazar de inmediato al gobierno de Gerardo Machado, por un gobierno provisional. Indica que en sus comienzos se  gestó un mecanismo para que el régimen machadista, por si mismo, ordenase las modificaciones constitucionales necesarias, a su entender se le facilitó a la dictadura “un puente de plata”.

Añade que posteriormente Sumner Welles, tras la pantalla de la negociación de un nuevo tratado de reciprocidad comercial, comenzó a fraguar un plan para derribar a Machado, de acuerdo con Cosme de la Torriente. Sostiene que el embajador estadounidense cometió un error cuando entronizó la división de la Junta Revolucionaria de Nueva York, donde se agrupaban los desterrados cubanos y desconoció al Directorio Estudiantil Universitario (DEU). Asimismo sustenta que la oposición de los partidos tradicionales que se sumó a la maniobra de Welles no hizo más que esperar “el empujón de Washington”.

Al propio tiempo el autor considera que Welles, con la huelga general obrera, cambió su táctica y en lugar de forzar a Machado a lograr un arreglo político se propuso llenar  “el expediente para una intervención, en un franco desahucio del gobierno cubano de facto”. Dentro de la huelga revolucionaria destaca el rol desempeñado por el líder comunista Rubén Martínez Villena.

En sentido general entendemos que se trata de un texto que combina la descripción y el análisis en forma original.

Aldo Baroni: “Cuba, país de poca memoria” (1944)

Aldo Baroni es otro de los participantes en el proceso político de los años 30 en Cuba. Fue periodista, opositor a Machado y llegó incluso a ser recluido en las cárceles de la dictadura. Sin embargo, ninguna de esas circunstancias lo condujo a asumir posiciones revolucionarias.

Su libro reafirma la tesis de otros autores,  Welles llevó a cabo una conspiración abierta contra el régimen machadista. Baroni entiende que el régimen de Machado, como toda dictadura, estaba llamada a desaparecer, pero al propio tiempo sostiene que fue la embajada estadounidense a través de Welles la que “encendió la chispa que movió su caída”.

El autor ofrece un vivo testimonio de un suceso tenido lugar en los últimos días de la dictadura, cuando le ofreció una recomendación al embajador Sumner Welles. En aquella oportunidad le sugirió al mediador que debía ordenar el traspaso de poderes sin “apresuramientos febriles”, de manera que se lograra “el encauzamiento de todas las fuerzas explosivas que se preparan a estallar” y de paso le recordaba los hechos de la revolución de octubre en Rusia. Baroni comprendía que si no se actuaba de la forma que él indicaba, se corría el riesgo de que tuviese lugar la intervención armada de los Estados Unidos o el establecimiento de un régimen “anarcoide-comunista” que culminaría en una dictadura militar.

Por último, razonaba que la historia le dio la razón: su profecía se cumplió cuando irrumpieron los sectores revolucionarios en el gobierno cubano con posterioridad a la caída del régimen machadista.