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Baba Vanga, la santa viviente de Bulgaria

Bruno Henríquez, 17 de marzo de 2017

Si no se conoce bien el pasado en toda su contradictoria complejidad, también el futuro será un misterio oculto bajo siete llaves.

Yeremei  Parnov

 

En el presente comentario les presento a Baba Vanga, un interesante personaje de Bulgaria que se destacó como profetisa en el seno del campo socialista en una época en que estos temas paranormales o de tendencia muy alejada del materialismo eran prohibidos en la prensa, pero tenían un fuerte arraigo en la comunidad y eran muy difundidos en los sistemas no convencionales de la comunicación popular.

Sus profecías se hicieron tan famosas que los Búlgaros la tenían como un personaje célebre de su país y muchos confiaban en sus declaraciones aunque algunos personajes con poder trataban de mantenerla en la oscuridad, mientras otros la apoyaban, propiciaban un estatus de aprobación y le realizaban consultas de interés para el país.  

Recordemos que el tratamiento de estos temas misteriosos o mágicos apoyados en pseudociencias y creencias en lo sobrenatural no eran muy bien recibidos en la prensa de los países socialistas y resultaban, en la mayoría de los casos, excluidos de los medios, como los sanadores con las manos, los ovnis y los fenómenos paranormales.

La profetisa que nos ocupa hoy se hizo popular como "Baba Vanga"; su nombre verdadero era Vangelia Pandeva Dimitrova. Después de su matrimonio con un militar de nombre Dimitar Gushterov, el 10 de mayo de 1942 cambió su nombre por el de Vangelia Gushterova.

En Bulgaria a las mujeres que se llaman Vangelia se les dice afectivamente Vanga. En algunos idiomas de la Europa del Este, sobre todo en los eslavos, el apelativo Baba equivale a una forma afectiva o coloquial de abuela, señora, tía o doña; recordemos el nombre de la bruja de los cuentos rusos Baba Yagá.

Baba Vanga nació en 1911 en Strumica,  una ciudad en áreas siempre en disputa en los Balcanes, región que hoy pertenece a Macedonia,  pero pasó la mayor parte de su vida en Bulgaria en la zona llamada Rupite en las montañas Kozhuh. Falleció en 1996 a los 90 años de edad.

Se cuenta que siendo adolescente fue arrebatada por un tornado que la lanzó a más de dos kilómetros, lo que le provocó serias complicaciones de salud y una ceguera permanente. A partir de este momento empezó a dar signos de que podía percibir el futuro cercano. Decía que escuchaba una voz que le contaba cosas tanto de la persona que tuviera delante como de sucesos que acontecerían en un futuro cercano. Pero contrario a lo que podía pensarse, en la época que vivió, su presencia y personalidad no fue ocultada por las autoridades, sino que se convirtió en un personaje popular al que le consultaban personas de las más diversas esferas tanto de Bulgaria como del extranjero, y su actividad durante mucho tiempo estuvo avalada por la existencia de un instituto oficial de investigaciones de los fenómenos paranormales.

Vanga fue aceptada tanto por el pueblo como por las autoridades por considerarse, entre otras cosas, la sucesora en la región, la religión y la cultura popular de Stoina Dimitrova llamada la santa de Sushita, nacida en 1883 y fallecida en diciembre de 1933.

La biografía y poderes de Stoina y Baba Vanga son sorprendentemente similares, las anécdotas de su vida milagrosa y las circunstancias bajo las cuales quedaron ciegas son idénticas. Las dos mujeres se presentan según los investigadores como patrones congruentes de la comunidad y se hallan relacionadas por un parentesco espiritual.

Vanga asimiló estas analogías al extremo de  estar involucrada en la creación del culto a Stonia, la relación entre la vrachka de Pietrich con la santa de Sushita en la mentalidad popular, y el discurso folclórico es aún más significativo cuando se contrasta  con las diferentes formas sociopolíticas de su práctica. Mientras las actividades de Stoina fueron siempre cristianas en su manifestación externa, Vanga nunca se declaró abiertamente seguidora de ninguna religión. Más aún sus actividades estuvieron apoyadas por el estado y fue utilizada  por la élite de gobierno, incluida la familia de Todor Zhivkov, en la época en que Bulgaria era un país del bloque socialista.

En la nomenclatura, utilizada por los estudiosos del folklore para los aspectos religiosos y relacionados en Bulgaria, el término genérico usado para los curadores o médicos populares, visionarios, adivinos es vrach y en especial su versión femenina vrachka, y se corresponde con la misma palabra usada para médico en esa y otras lenguas eslavas, e implica tanto las habilidades curativas como extrasensoriales.

Tanto Vanga como Stonia eran consideradas “santas vivientes”. Los antropólogos y folkloristas que estudian ambos casos concluyen que la designación viviente o viva modificando al título de santa se usa en el discurso folklórico no como un antónimo de muerta sino como un sinónimo de activa o funcional (este epíteto funciona de igual manera en otras frases del floklore como agua viva, carbón viviente, demonio viviente, etc). Este uso presupone una distinción funcional entre un  santo activo (útil) y uno pasivo (inútil) que en  la religión popular reemplazan las distinciones eclesiásticas más abstractas entre los santos canonizados y los no canonizados.

Frente al fenómeno de la muerte el paso de este mundo al siguiente es considerado la expresión última de las limitaciones humanas, para el santo viviente es el límite de su período de transición desde el desconocimiento (uno de los términos folclóricos para las experiencias cercanas a la muerte) hasta el conocimiento sagrado. Al reiterarse a través del contacto constante con los muertos en una suerte de aprendizaje, la santa determina sus habilidades extraordinarias: percepción extrasensorial y poder sobre las enfermedades, el clima y la fertilidad.

Su experiencia trascendental también se enlaza con la presencia de marcadores simbólicos de muerte en aspectos de su comportamiento físico y social, como la ceguera (en el caso de la clarividencia), esterilidad o infertilidad  o signos de deterioro físico aspecto avejentado, vestirse de negro y usar cosas muertas, sucias, oscuras o negras en sus prácticas como gallinas o gatos negros.

Contrario a los muertos ordinarios, aquellos que vuelven de entre los muertos, para estar entre los vivos, tienen su existencia paradójicamente marcada con cualidades de lo viviente, anómalas respecto a su estado de persona “muerta”. A algunos se les considera santos, a otros vampiros o brujas. Lo cierto es que se les considera algo fuera de lo normal a lo que se le teme o se le adora.

Las religiones populares ven la santidad exclusivamente en términos de una elección divina, los santos son escogidos no formados. He ahí por qué en la cultura popular la gente divina se comporta como santos desde el principio, la historia de sus milagros reemplaza su biografía por ejemplar que esta pueda ser.

Las figuras religiosas en la religión popular búlgara generalmente  emergen como figuras destacadas en sus comunidades a través de un suceso milagroso, que implica un contacto directo con “el otro mundo”, interpretado como un signo de su elección divina y se articula comúnmente en el discurso popular como “un don de Dios”.

En términos ligeramente diferentes se puede decir que la creación de santos en la religión popular es un proceso de reconocimiento de la elección divina a través de la selección social. Estas comunidades que adoran a sus santos los seleccionan entre las personas que han demostrado públicamente su carisma, es decir, sus dones divinos, entre los que las habilidades de curación y clarividencia son las más comunes.

Los más famosos santos en las religiones locales, sobre todo las búlgaras y de las regiones adyacentes, reciben el título de “vivientes”, un término que si se interpreta literalmente parece poco afortunado, ya que es muy redundante en el caso de aquellos que aún están vivos y paradójico en el caso de los santos ya canonizados. Su uso sugiere que en este contexto el término viviente implica una cualidad adicional, directamente relacionada con la eficacia de su servicio a la comunidad y el proceso de su evaluación y jerarquización social.

Así las referencias a los santos vivientes frecuentemente ocurren en el clima de las narrativas acerca de personajes santos, los cuales han demostrado su protección a los valores comunales con máxima dedicación e intensidad.

Los otros permanecen en sus ídolos, nos dicen, pero los santos vivientes salen fuera de ellos para ser parte de la comunidad a través de sus acciones, curando y protegiendo. Así el adjetivo “vivo” o su forma  “viviente” enfatiza la presencia inmediata de los santos, su capacidad de ser percibido como actuante con la comunidad de sus feligreses.

Eso explica por qué  el “santo viviente” no es una categoría asignada a un grupo particular de santos de una vez por todas, sino un término condicional designando un grupo abierto de servidores religiosos de la comunidad.  Los santos son vivientes cuando son benefactores inmediatos aquí y ahora, solo mientras su actividad resulta beneficiosa para la comunidad. Si ellos dejan de ser de ayuda, la reverencia  que se les manifestaba  es rápidamente reemplazada por la veneración a otro de sus más eficientes colegas. Más aún, es de esperar que la comunidad aplique sanciones contra los santos inútiles ya que han violado  el acuerdo patrón-cliente. En este caso los incumplidores aunque hayan sido canonizados son ritualmente “castigados” al golpear y romper y expulsar  sus ídolos de las aldeas, de la misma forma los “santos” clarividentes y curadores, cuando fallan,  son expuestos públicamente como pseudo-santos, charlatanes o brujas.

Creo que es mucho más importante destacar la categoría social que alcanzó Baba Vanga que la certeza o equívoco de sus profecías, ya que aparte de las que le dieron fama en su momento existen otras que se le incorporan a su historia, por las manipulaciones inevitables de parte de los medios que tratan estos temas. Más aún en este caso por tratarse de un personaje que estuvo la mayor parte de su vida semi-oculto al mundo occidental, representando un nicho favorable para las especulaciones y creación de leyendas para los medios más allá de los hechos reales de su vida. Su fuerte identidad regional estaba remarcada por su uso público y sin restricción del dialecto local asociado a lo macedonio, por lo que en algunas ocasiones las palabras que profería no eran completamente comprendidas por quienes las escuchaban y transferían sus palabras por escrito.

Igual que el oráculo de Delfos  Vanga profetizaba en estado de trance. Su inspiración venía de las vetas minerales de las que se elevaba un vapor que salía de un antiguo volcán (Rupité), lo que recordaba la inhalación por la Pitonisa o Sibila de Delfos de los vapores procedentes de las profundidades de la Tierra. Como sus hermanas de la antigüedad, era una especialista de la palabra a través de la oralidad. Igual que la pitonisa, frecuentemente reducida a una voz, ella profería sus “oráculos” que se ponían inmediatamente por escrito y eran analizados, a estas similitudes se le puede añadir la “virginidad” de la vidente: aunque casada ella nunca tuvo hijos (y su vida conyugal según narran dejaba mucho que desear), desde su juventud ella presentaba una tipología de “mujer vieja” que debía propiciar la entrada en la vida social de sus seguidoras. Esta virginidad funcional había caracterizado también a la pitonisa de Delfos: una mujer vieja y sin tacha.

Esta solución permite a los historiadores meticulosos ubicar a la vidente en una continuidad histórica perfecta. Vanga se inscribe en una antigüedad prestigiosa, de pensamiento mágico religioso, que no es solo búlgara o griega sino balcánico-mediterránea, a pesar de encontrarse asentada en un discurso nacional búlgaro en una época en que predominaba el materialismo como base ideológica.

Baba Vanga se asociaba a la identidad de su pueblo y era considerada una continuación de las santas vivientes de su región de origen, por tanto no era temida sino querida por la población que veía en ella, tanto una fuerza positiva como un producto de su propio pueblo y de su historia, no un ente ajeno, a pesar de sus dones o cualidades.

A continuación reproduzco y comento algunas de las profecías que se asocian a esta profetisa singular y personalidad histórica en la conciencia y el espíritu del pueblo búlgaro.

Las primeras profecías de Vanga estaban relacionadas con su familia y su comunidad pero con el paso del tiempo empezó a anunciar guerras y sucesos de tipo internacional, sus anuncios que en un principio se propagaron como rumores se fueron haciendo esperados por sus seguidores y trascendieron las fronteras de su país.

Predijo entre otras cosas el inicio de la primera guerra mundial. También la muerte de Stalin por lo que la arrestaron y le dijeron que no podía dar noticias de ese tipo, pero al ocurrir este suceso poco tiempo después, aumentó su fama y no se le molestó más. Una vez advirtió a su hermano Vasil de que no fuera a una fiesta porque su vida corría peligro, él no le hizo caso y más tarde encontraron su cadáver con un disparo y signos de tortura.

A principios de 1939 predijo el inicio y el final de la  Segunda Guerra Mundial.

En abril de 1942 advirtió al zar Búlgaro Boris que el 28 de agosto todos sus bienes cabrían en una cáscara de nuez, al llegar ese día en 1943 el zar murió. También previó en 1968 la invasión soviética a Praga; en 1969 la muerte de Indira Gandhi primera ministra de la India.

En 1950 advirtió del deshielo ártico y el aumento de la temperatura del mar, décadas antes de que se mencionara en los medios algo sobre calentamiento global. Algunos expertos aseguraron que su vívida descripción de que una “gran ola” descendería en una costa, cubriendo a las personas y pueblos, era referente al tsunami de 2004 y al terremoto que se cobró cientos de miles de vidas en la Cuenca del Pacífico.

Otra de sus profecías advierte de la invasión de Europa en 2016 por extremistas musulmanes, utilizando armas químicas contra los europeos, que culminaría con la creación de un califato en Roma en el año 2043. Según las profecías atribuidas a Baba Vanga, Europa tal como la conocemos “dejaría de existir” a finales del año 2016 después de la eliminación sistemática de poblaciones enteras, dejando el continente “casi inhabitable, un páramo casi totalmente desprovisto de cualquier forma de vida”.

Ya estamos en 2017 y este suceso no ocurrió, pero otros sucesos ciertos se acomodan a las profecías al releerlas. Así una predicción de 1989  en la que decía : “¡Horror, horror! Los hermanos estadounidenses caerán después de ser atacados por pájaros de acero. Los lobos aullarán en un arbusto y la sangre de los inocentes saldrá con fuerza”  se ha interpretado como el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

Además, en 1980 declaró “En el cambio de siglo, en agosto de 1999 o 2000, Kursk será cubierta con agua, y todo el mundo estará llorando sobre ella”. Esto se interpretó como el hundimiento del submarino nuclear ruso K-141 Kursk en el mar de Barents el 12 de agosto de 2000. El submarino sufrió un accidente y durante varios días equipos internacionales de rescate trataron en vano de recuperar el submarino y sus tripulantes de las profundidades.

Vanga predijo correctamente que el presidente número 44 de los Estados Unidos sería afroamericano. Sin embargo, también indicó que sería el “último presidente de los Estados Unidos”. Pero en enero de 2017 tomó posesión Donald Trump ¿Habrá querido decir el último presidente o el último  presidente negro?.

Al revisar algunas páginas de años atrás vemos en los comentarios acerca de las profecías que se aconseja a los europeos retirarse a América del Sur o a Estados Unidos ante la inminente invasión islámica de Europa en 2016, y me parece que ya estamos en 2017, y aunque la situación está mala Europa no ha sido invadida.

Hace unos años se publicaba la inminente ocurrencia de profecías para años ya pasados, donde se anunciaba que :

La tercera guerra mundial ocurriría de noviembre de 2010 hasta octubre de 2012. Se iniciará con armas nucleares continuando con armas químicas. En 2011, en una Europa sin animales ni vegetación, los musulmanes iniciarán una guerra química contra los supervivientes que para 2014 sufrirán cáncer de piel y otras enfermedades cutáneas. Europa quedará deshabitada en 2016.

Aunque estos anuncios asustaron amuchas personas, no tuvieron nada que ver con la realidad.

Ahora, en cuanto al futuro, se siguen sacando declaraciones atribuidas a la pitonisa, que como no han pasado, muchas personas pueden tomarlas como certezas del porvenir o no; les presento algunas y usted las interpretará como entienda:

Hay una  aseveración de la pitonisa Búlgara que suena más realista cuando dice que en 2018 China se convertirá en una potencia mundial emergente y repite lo que es una verdad desde hace tiempo, que los países en vía de desarrollo estarán en manos de los explotadores.

Anuncian que en 2023 habrá una pequeña variación en la órbita de la Tierra.

Europa seguirá en 2025 sin recuperarse de la guerra (la que anunció para 2016 que no se dio).

En 2028 se descubre y explota una nueva fuente de energía relacionada con una expedición a Venus, la hambruna retrocede.

En 2033 crece notablemente el nivel de los mares por el derretimiento de los polos.

La economía se recupera ya en 2043, pero Europa sigue bajo el dominio de los musulmanes.

En tratamientos de salud en 2046 hay reemplazos por órganos artificiales de nuevo tipo.

En 2066 se usa un arma climática contra los musulmanes para recuperar Roma, esta produce una glaciación.

En 2076 se impone el comunismo y se crea una sociedad sin clases.

La naturaleza se recupera en 2084.

En 2088 aparece una enfermedad que produce envejecimiento repentino, esta logra vencerse en 2097.

Para combatir la glaciación en 2100 se desarrolla un sol artificial para iluminar la parte nocturna del planeta.

En 2111 los cuerpos humanos son similares a robots.

En 2123 surgen guerras entre pequeñas naciones instigadas por las grandes potencias que no intervienen para aplacarlas.

También entre las profecías de Baba Vanga hay algunas relativas a las condiciones del planeta ya que plantea que por un arma usada contra los musulmanes se produce una glaciación, más tarde, para contrarrestar ese fenómeno, se sitúa un Sol artificial que alumbra la noche del planeta. En 2291 nuestro sol se enfría y se hacen tentativas para reactivarlo. En 2296 ocurre una poderosa erupción en el Sol con cambios en su atracción gravitatoria. En 2302 se descubren nuevas leyes del universo. En 2304 serán develados los secretos de la Luna. En 2341 desde el espacio se acerca algo terrible a la Tierra.

También se anuncia que el Sol artificial sufre un accidente (2354) que produce una gran sequía, que desemboca en hambruna (2371); hay un accidente con el Sol  artificial (2480).

Un cometa choca con la Luna y se produce un anillo de escombros (3010).

En 3797 se termina toda forma de vida en la Tierra, los humanos emigran a un planeta de otro sistema estelar, el clima de ese lugar produce mutaciones en los humanos (3803) lo que trae una guerra por los recursos (3805) que termina en 3815.

También plantea el contacto con los extraterrestres, señalando que las primeras señales se recibirán en Hungría en 2125. Al buscar contacto con vida extraterrestre se encontrará algo terrible en 2221; en 2288 se logra viajar a través de lo que ella llamó túneles del tiempo.

El fin del mundo llega en 5079, pero es confuso porque si la humanidad vive en muchos planetas ¿Qué será lo que se acabe?

Las profecías se rehacen. Los mitos se recrean y se publica cada año lo que Nostradamus, Edgar Cayce o Baba Vanga profetizaron para el año en cuestión. Muchas veces ni el profeta mencionó el año ni hay nada “nuevo” que no se haya publicado ya, pero aun así se republica todo lo que este dijo o se le atribuye para mantener viva la imagen hasta que se acierte con algún hecho “inesperado” que encaje en la interpretación de la profecía.



Editado por Yaremis Pérez Dueñas