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Aire de luz invade otros entornos de Alberto Garrandés y Rogelio Riverón

Yohamna Depestre Corcho, 06 de septiembre de 2019

Aire de luz, espacio que pretende dar a conocer la poesía ontemporánea y así ser el termómetro de lo más reciente que se escribe en la isla, esa tarde del 5 de septiembre, en la sala Lorca del Centro Dulce María Loynaz, sería algo diferente porque tendría a los multipremiados y conocidos Rogelio Riverón y Alberto Garradés.

La anfitriona Basilia Papastamatíu explicó que el encuentro tenía un propósito muy especial, que era colocar en un primer plano la parte de la obra creadora de nuestros invitados, su poesía, porque ha sido, hasta ahora, poco conocida, dado que se ha privilegiado otras zonas de su trabajo literario. En el caso de Riverón, que ha escrito poesía toda su vida, creo que es porque él mismo la ha mantenido un poco apartado como si fuera algo muy íntimo o personal; pero en Garrandés se debe más a que ha empezado a escribir poesía en años recientes, cuando ya el gran reconocimiento que alcanzó como narrador y ensayista hace difícil que los lectores y críticos se habitúen ahora también a verlo como poeta, igualmente notable como tal.

Garrandés fue elegido por Papastamatíu como el primero en leer, pero antes dio sus impresiones sobre este creador:

Tanto en su narrativa como sus ensayos literarios y también sobre cine, Garrandés demuestra su inclinación, y más que inclinación, verdadera devoción por lo fantástico, lo sobrenatural, el erotismo, lo gótico y hasta lo terrorífico. En su poesía también encontramos esto, y de un modo muy sugestivo y refinado, lo que hace que hasta su contenido sexual no resulte chocante sino sublimizado por la elegancia de su lenguaje, como lo hizo igualmente su clásico e ilustre antecesor, el Marqués de Sade. Termino citando al propio Garrandés: «A mí me interesa mucho la antipoesía y su diálogo con lo conversacional dentro del poema narrativo, casi en prosa. Y, por supuesto, ese triángulo que conforman el cuerpo, el sexo y el lenguaje (que ha sido siempre mi mesa de tres patas) sin renunciar a un imaginario cultural que me permite aposentarme en la metáfora "distinguida", por así llamarla».

El varias veces premio de la Nacional de la Crítica y premio Alejo Carpentier escogió de su proyecto de libro Impronta, poemas que clasificó como literatura decadentista, donde el lenguaje está en relación con el cuerpo, fueron: «Habitación del té», «No es más que una gripe común», «El esclavo fiel», «Un trance gótico», «Filósofo de barbería», «La perpetuidad azteca» (este último de la primera ronda dedicado a otro gran poeta Antón Arrufat).

Para su segunda ronda Garrandés prosiguió con el mismo cuaderno y escogió: «La felicidad», «Vida del pintor por encargo», «La desesperación», y «Nadie va a amarte como yo».

Sobre el narrador, ensayista y editor Rogelio Riverón Basilia expresó:

Hace mucho tiempo que yo no leía poemas de Riverón, y solo conocía algunas de sus composiciones aisladamente publicadas en ediciones diversas, porque no se ha decidido aún a conformar un libro y entregarlos a la publicación, a pesar de que sus textos en verso demuestran tener una gran calidad (...) ahora que acabo de leer un conjunto de ellos, puedo atreverme a afirmar que es muy injusto que sigan permaneciendo en el anonimato de la ineditez, porque revelan, además de un maduro e impecable oficio, poseer lo que uno ansía encontrar en toda poesía: una voz personal, un equilibrio ideal entre lenguaje y significado, una armoniosa combinación entre un sensible homenaje a creadores universales con quienes siente su escritura en deuda, en particular de Rusia, país en el que hizo una carrera universitaria, junto con una mirada singular sobre su propia tierra y su cultura.

Y Riverón, quien ostenta la Distinción por la Cultura Nacional y varias veces premio Uneac, quien dice seguirá escribiendo poesía con mucha cautela, escogió de sus poemas inéditos, en su primera y segunda oportunidad de lectura: «Poemas de amor», «Agosto en La Habana», «Relación», «Mensaje para José Corel en un pomo de boca ancha», «Viaje de Petersburgo a Moscú», «Oda a Julián del Casal», «Taxi-Here» y «Mother».

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