Apariencias |
  en  
Hoy es miércoles, 21 de febrero de 2018; 10:16 AM | Actualizado: 20 de febrero de 2018
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 6355 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Laura Antillano, de Caracas a La Habana

Noel Alonso, 13 de febrero de 2018

Laura Antillano es una mujer que ha marcado un antes y un después en la literatura de Venezuela. Sus obras, que recorren casi todos los géneros —el ensayo artístico, la novela, la poesía, el cuento y el teatro—, han sido objeto de estudio de muchos críticos. Es importante señalar que en la obra de Laura es evidente el candor del latinoamericanismo, sentido desde su visión de mujer. Merecedora además del Premio Nacional de Literatura de Venezuela 2015 y de dos premios especiales en novela, Laura Antillano tiene presente su historia en cada una de sus obras. En el marco de la 27 Feria Internacional del Libro de La Habana tuvimos la suerte de realizar una entrevista exclusiva a la autora venezolana.

Laura, antes de entrar en otras preguntas, desearíamos una breve aproximación del público cubano a su obra, en primera persona…

Yo he escrito novelas, cuentos, ensayos, poesía. Hay una novela que reeditó Casa de las Américas. Se llama Perfume de gardenias y es la historia de tres generaciones de mujeres: la abuela, la madre y la hija, en relación con los procesos políticos de mi país. La novela tiene distintos tipos de registros literarios: cartas, diarios…, e incorpora otros elementos como una foto del Che, una canción de Silvio. Hay mucho en esa novela que tiene que ver con ustedes los cubanos y, también, con todo el proceso venezolano. La novela es en Venezuela pero resulta universal y, sobre todo, latinoamericanista.

Háblenos de la relación con Cuba y cómo la mezcla en su obra…

La relación con Cuba tiene que ver con el contexto latinoamericano. Yo vivía en Chile cuando estaba trabajando precisamente en Perfume de gardenias y, en ese momento, ocurrió la desgracia: llegó Pinochet y la dictadura se implantó. Tuve que salir de Chile en esa situación de emergencia. Entonces incorporé lo que había ocurrido, incluso hay una foto de Salvador Allende en el Palacio de La Moneda con el fusil en situación de confrontación. En fin, que introduje en mi novela la vida de cada día y ahí estaban Cuba, la música de la Nueva Trova que tanto se escuchaba, la historia de la Revolución Cubana, todo. Yo ya viajaba a Cuba en aquellos tiempos y conocía los poetas y las maneras de hacer literatura que tenían aquí. No es casual que mi mundo sea latinoamericano, porque están Cuba, Chile y, por supuesto, Venezuela.

Desde hace un buen tiempo, los estudios literarios y culturales han trabajado en las teorías postcoloniales para erradicar las segregaciones y las subalternidades. La literatura feminista, por ejemplo, es uno de los objetos de estudio. ¿Está en su obra esa visión feminista, de la inclusión por la que se aboga hoy?

Está en toda mi obra. Yo escribo poesía también y tengo un libro llamado El Verbo de la Madre, que contiene poemas significativos en relación con la circunstancia de una madre frente a un hijo y la importancia de  ese vínculo. En todo lo que escribo está esa mirada, esa posibilidad de inclusión de todos en la sociedad. En mi última novela publicada, Ciudad abandonada al fondo de mi corazón, escribí acerca de la ciudad de Caracas, las situaciones angustiosas y la terrible cotidianidad. Claro, es un juego entre lo real y lo imaginario, o sea, capto el discurso histórico y lo uno a la ficción. Pero, sobre todo, en esa novela está la mirada de una mujer que es, a su vez, la mirada de una latinoamericana.

¿Cómo ve la Feria Internacional del Libro de La Habana?

Estoy fascinada, creo que nunca hubo tanta gente en las ferias del libro. He venido por lo menos tres o cuatro veces a esta de La Habana y  es distinta, hay variedad de títulos, el público es otro y hay muchísimas cosas. Es muy difícil decir que “yo vi toda la Feria”. Está incorporado el mundo de hoy a este evento: todo lo que es digital, todo lo que es nuevo; además, están creando aplicaciones preceptivas para los teléfonos, algo que en Venezuela debemos hacer también.

¿Cree usted que los medios digitales podrían ayudar al desarrollo de la literatura?

Sí, todos estamos vinculados a los medios digitales. Los libros de papel están quedando atrás, forman parte del pasado. Creo que, también, los nuevos medios desarrollan otra manera de escribir porque hay que tener en cuenta la imagen y la visualidad del portal digital. Es una manera de mantener la información viva.

¿Cómo valora la actualidad literaria de Venezuela?

Venezuela está en una situación de confrontación. Hay que dejarle la palabra a la escritura creativa y hay que aceptar la confrontación y la variedad. Tenemos que llegar a un estado de conciliación para no convertirnos en colonia de nadie.

¿La Habana a su regreso…?

¿La Habana? La Habana ha progresado un montón. Cuba, con toda su fuerza, con toda su resistencia, su valentía, se impuso y se ha convertido en un gran país. Enhorabuena.