Apariencias |
  en  
Hoy es jueves, 22 de junio de 2017; 6:18 PM | Actualizado: 20 de junio de 2017
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 428 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Enrique Loynaz del Castillo, el general que escribe

Leonardo Depestre Catony, 08 de junio de 2017

La biografía de Enrique Loynaz del Castillo abunda en hechos reveladores de su valor personal, de su patriotismo, de su decidido carácter y entrega al servicio de Cuba. Además, fue el padre de una prole de insignes escritores, encabezados por Dulce María.

Entre las muchas aristas de la personalidad de Loynaz del Castillo aparece la de escritor, tanto poeta como prosista. El crítico y antólogo José Manuel Carbonell suscribe este comentario: “Es poeta por naturaleza y por sentimiento. Ideales, banderas, combates, heroísmos, martirios, amor y fe en la patria eterna, son sus fuentes inspiradoras (…) Hay en sus versos una como ternura de volcán”.

Que es autor de la letra del Himno Invasor es algo bien conocido. Poseedor del don de la improvisación, perteneciente al Estado Mayor del Lugarteniente General Antonio Maceo y su ayudante de campo,  la tropa invasora se hallaba en un campamento recién abandonado por las fuerzas españolas, en la provincia de Camagüey, cuando el entonces comandante Enrique Loynaz, después de leer lo que allí habían escrito las tropas enemigas, escribió con lápiz las inspiradas estrofas del himno, dedicado al general Maceo. La aceptación instantánea de sus versos fue tal que se hicieron numerosas copias para ser aprendidas por los mambises. La fecha, 15 de noviembre de 1895, quedaba recogida para la historia.

Del poeta, he aquí una muestra:

Martí, Máximo Gómez, ministros del destino,
de pie sobre el esquife, juguete de las olas,
por fieros arrecifes abriéronse camino,
retando las tinieblas, las iras españolas.

Fijaron en Playitas la Estrella Solitaria;
cayeron de rodillas y besaron la tierra,
y fue un ardiente beso, de intensa luminaria,
que prendió sobre Cuba las llamas de la guerra.

Y fue un trágico beso, de sangre redentora
en la frente de Cuba! Y al teñir sus palmares,
orló con rojo nimbo de una triunfal aurora
de Libertad y Patria los bélicos altares…


(Poema “El beso de Playitas”)

Loynaz del Castillo nació el 5 de junio de 1871 en Puerto Plata, República Dominicana, donde se hallaban sus padres, cubanos, en una vivienda de la delegación revolucionaria cubana.

Aunque no es el interés primero de estos apuntes reseñar su vida como patriota y militar, resulta imprescindible mencionar algunos hechos.

Por instrucciones de José Martí, en marzo de 1894 introdujo en Cuba un cargamento de armas por la Aduana de Nuevitas, pero al ser descubierto logró escapar hacia Estados Unidos. Se le envió a Costa Rica como secretario del general Antonio Maceo y su comportamiento heroico en el atentado contra este fue decisivo en la salvaguarda de la vida de Maceo.

Se incorporó a la contienda libertadora como expedicionario del James Woodall, en 1895. Participó en más de 60 acciones y concluyó la guerra con el grado de general de brigada. En la república, durante la cual llevó una vida intensamente activa, se le confirió el grado de mayor general.

Murió en La Habana el 10 de febrero de 1963, a los 92 años. Recordado como patriota y autor de la letra del Himno Invasor, también cultivó la poesía y escribió un libro, Memorias de la guerra, que en su caso, son las de un protagonista y testigo de excepcional valor.

Editado por: Nora Lelyen Fernández