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Un libro a dos manos: Lina de Feria y Jesús Lara Sotelo

Susana Méndez Muñoz, 11 de agosto de 2016

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba y la Colección Sur Editores auspician la presentación del poemario Lina de Feria y Jesús Lara, a dos manos, un libro que contiene parte de la obra reciente de dos poetas cubanos que enlazan y crean un puente de palabras entre la distancia generacional de sus poéticas.

Lina de Feria Barrios (Santiago de Cuba 1945) y Jesús Lara Sotelo (La Habana 1972) convierten este libro en un texto relevante para la literatura cubana contemporánea, como testimonio de la convivencia poética de dos autores que representan los valores genuinos de la lírica cubana actual.

A decir de su prologuista, el también escritor Jesús David Curbelo, «no es usual que dos poetas decidan unir sus textos en un solo libro para que el lector los pueda juzgar de conjunto. Menos, todavía, que uno de ellos sea una de las voces más jerarquizadas de una literatura y el otro un artista mejor conocido por su desempeño en un campo en el que la poesía no se hace exactamente con palabras, pero resulte más bien poco difundido su ejercicio lírico, a pesar de tener numerosos títulos publicados tanto en su país como en el extranjero».

Escrito entre 2015 y 2016 este poemario representa para la poeta Lina de Feria la materialización de un deseo que era el de unir su poesía al vasto mundo creativo del conocido artista de la plástica y escritor Jesús Lara: «La idea de que surgiera un libro hecho a dos manos, se me ocurrió exactamente sin darme cuenta que estaba haciendo algo que él quería también, y que hicimos de una forma no festinada, sino profundamente comprometida con lo que es el peso de la literatura contemporánea.

» No pensaba en absoluto en la voluntad de querer implicarlo en la idea de que era una obra exactamente escogida por mí, por relaciones personales, digamos por ser antagónicas en cierta medida, sino porque realmente consideré que sería estupendo poder aunar todo eso que yo había conocido poco a poco, lentamente, como se debe conocer la literatura, saboreándola, saboreando sus textos, saboreando toda su creación y su pintura.

» Lara es un hombre que cuando se le conoce a través de las obras que él hace, a través del arte que él provoca, llegamos a pensar que es un verdadero renacentista, lo he dicho en otros momentos (…) Y por eso que nada mejor que nos uniera, que un libro a dos manos». 

El poeta y narrador Alberto Marrero, en su texto “Afinidades y Rebeldías”, que también sirve de proemio a este libro, afirma: «Cuando Lara nació, Lina ya había publicado su cuaderno Casa que no existía, galardonado con el premio David en 1967, junto a Cabeza de zanahoria de Luis Rogelio Nogueras. Luego tardaría veinte años en publicar su segundo libro que tituló, con acierto, A mansalva de los años» (…) Y más adelante se pregunta, ¿qué afinidades unen a estos dos poetas tan distantes generacionalmente? para dar un significado y motivo que podría entenderse como la summa de este cuaderno: «Me aventuro a decir que una serena connivencia frente al dolor y la soledad expresada en versos de una hondura poco frecuente en estos tiempos, pero también una mirada rebelde hacia la desidia existencial y un sentimiento insobornable por la salvación del Hombre en un mundo que se auto destruye y que merece otro destino».

Los poemas de ambos están antecedidos por dos breves acercamientos-ensayos, en los que Lina y Lara escriben uno del otro. Lina escribe sobre la pintura de Jesús Lara, de lo que en ella provocan sus cuadros, y el pintor escribe sobre la “Extraña rosa”, que así se define en este libro.

«La poesía de Lina es refinamiento del alma—afirma Lara— un desbordarse más allá del horizonte inmediato, un hálito de nobleza inconfundible que engrandece a través de disímiles voces antiguas y nuevas, trenzadas en una misma iluminación».

Los sujetos líricos en los que desdoblan Lina de Feria y Jesús Lara muestran al lector sus conocimientos sobre el mundo, sobre el pensar y sobre lo humano, visto el hombre como un ser desamparado ante las turbulencias de la historia, políticas, tecnologías, el desamor, la religión…

La extraña rosa, como ha nombrado Lina los poemas que aquí reúne, sobresalen por la brevedad de sus poemas y un lenguaje claro y límpido en los que puede apreciarse «su gran poder de asociación; las múltiples referencias culturales, filosóficas, históricas e incluso mitológicas que poseen sus versos» —según lo expone el poeta Alberto Marrero, intelectual que ha realizado diversos acercamientos a la obra de la escritora, como su revisión crítica a la Antología Boreal, en la que se reúne su obra hasta el año 2007.

Por su parte Jesús David Curbelo, halla en las composiciones de Jesús Lara: «el acabado artístico de un lenguaje que no desdeña la violencia, en el que el exabrupto convive con la exquisitez y la referencia cultural (literaria, pictórica, musical, danzaria) se da la mano con la política y la histórica para sostener el precario equilibrio del poema.» —Y asevera— «Lara, lo mismo que Lina, pero por motivos disímiles, ha sido un marginal, alguien que llegó a la palestra literaria cubana a contracorriente de modas, generaciones, grupos y tendencias, y que a pesar de los acercamientos críticos de voces tan respetables como la de Rufo Caballero o Virgilio López Lemus, no puede afirmarse que sea eso que la fauna del ambiente llama “un poeta reconocido”.»

A dos manos está hecho este libro en el cual radica el privilegio de la Colección Sur (perteneciente al Festival Internacional de Poesía de La Habana) de publicar a dos poetas cubanos, contemporáneos, que sobrepasan las distancias del tiempo para hermanarse en el acto mágico y comprometido de la palabra.

Tomado de Cubarte



Editado por: Dino Allende