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Cien poetas

SIGFREDO ARIEL
(1962)


En su poesía hay evidencias de sensualidad y de un claro empleo de los sentidos, tanto cuando sus temas son sobre el amor como cuando una carga pictórica le ilumina el mundo circundante. Estos elementos le ofrecen cierto grado de barroquismo a sus poemas, sumado por el interés del poeta por la obra de José Lezama Lima. En sus entregas más recientes ha ido acercándose más a lo conversacional y testimonial.Véase el poema: “La luz, bróder, la luz”.


Obra referencial: Sigfredo Ariel: El enorme verano, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1995.

 

LA LUZ, BRÓDER, LA LUZ

Mirar caer la nieve en la oficina de registro
cuando uno es la señal como un pañuelo, un sauce
que huele a mar del trópico, un animal aislado.
Pudiera caer ahora mismo la nieve sobre los edificios
en copos graves
pudiera morirme si me viera en una cerrazón
que tumba la cabeza
hasta las manos de los padres
que esperan sentados en un parque
y que no saben nada.

Un hombre quitaría con una vieja pala esta ceniza.
vagamente regresa a aquel lugar
donde llovía detrás de la cabeza
cuando tuvo otro nombre y una cicatriz en la barbilla
y era hipócrita y humano
como un pobre diablo.
Bebía en los circos de ocasión
y tenía el bolsillo repleto de llaves inservibles
y un temor absoluto de la soledad.
Seré yo mismo acaso si fuera tenedor de libros
o fuera neerlandés y conociera la magia
y si en el extremo de mi vida la nostalgia
me pasmara las manos sobre el hielo.

Job pudo reposar sin violentarse
sobre este caracol marino
y las sabanas pudieran estar llenas de alfalfas
o de termas brillantes o de casas de troncos.
Quiénes seríamos entonces / calle abajo
acaso compraríamos el periódico de la mañana
cayéndonos de sueño
y las mandarinas y el pan dulce.

Estos años románticos los querrán los hijos de los hijos
y buscarán la letra en el registro, nuestros discos
los papeles sucios.
Voy a morir sin ver la nieve
qué hubiéramos adelantado bajo la nieve harinosa
esa pequeña aventura de nuestra luz:
el paso de un astro, la carrera de una estrella.

Estos días van a ser imaginados
por los dioses y los adolescentes que pedirán estos días
para ellos.
Y se borrarán los nombres y las fechas
y nuestros desatinos
y quedará la luz, bróder, la luz
y no otra cosa.



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