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EL final del siglo XX completa dos centurias
de una tradición nacional dentro
de la poesía de lengua española:
la de la lírica cubana. La poesía
no tiene otra nacionalidad que la del mundo,
la humana creatividad en él. Pero
los poetas han nacido en alguna región
o país, lo que suele ser más
limitado que el ámbito de un idioma
tan extendido como el de Cervantes. La poesía
de los poetas de Cuba tiene sus marcas nacionales
propias, ya sean temáticas o incluso
de preferencias formales, de lenguaje y
hasta de actitud vital ante la aprehensión
poética del mundo. La tradición
en literatura no se explica por lo tradicional
en su sentido conservador o repetitivo,
sino por alcanzarse una línea de
intensidad que permita sostener un patronímico,
por ejemplo el de cubano, como identidad
de tipo cultural que diferencia sus multiplicidades
expresivas de cualquier otredad o alteridad
con la que pueda ser comparada. La mismidad
literaria cubana se manifiesta con mucha
precisión desde que existe una poesía
escrita consecutivamente por varios autores
desde el final del siglo XVIII y que ha
continuado escribiéndose sin interrupción
hasta nuestros días
De la poesía prehispánica,
nada sabemos, habiendo sido ella oral. Cuando
Cristóbal Colón llegó
a las costas cubanas, sintió el deseo
de reflejar en su diario la bella naturaleza
que se le ofrecía a la vista; fueron
las suyas las primeras frases descriptivas
que se escribieron en lengua europea sobre
el Nuevo Mundo, y le toca a Cuba ser entonces
"la tierra más hermosa que ojos
humanos vieran". A ello lo ha llamado
Max Henríquez Ureña en su
Panorama histórico de la literatura
cubana "...el inicio de la creación
literaria relacionada con la Isla...".
En 1605, el canario Silvestre de Balboa
compuso un poema épico referido a
un episodio en el oriente insular, que ha
sido considerado el antecedente más
pleno de la literatura cubana y, naturalmente,
de su poesía. Se trata de Espejo
de paciencia, compuesto en octavas reales,
cuyo final reúne un grupo de octosílabos
al modo del siglo XVI español: el
"motete", que algunos críticos
han querido relacionar con la décima,
estrofa luego extremadamente popular. La
obra de Balboa puede ser asimismo antecedente
de la literatura canaria y aunque su tema
y territorio descrito es "cubano",
en verdad es obra propia de la literatura
española, aunque en Cuba su referencia
parece obligada, debido a las razones de
antecedentes expuestas.
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