
Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo.
Günter Grass prefiere a los hermanos Grimm que a algunos de sus despolitizados colegas actuales, y se mantiene como usuario de la máquina de escribir Olivetti, en contra el imperio de los ordenadores y el iPad.


La discusión sobre el libro digital fue el centro de las jornadas académicas de la Feria Internacional del Libro, en Bogotá. El futuro apunta a su masificación.

Muerte de Narciso es un poema único, suceso fabuloso de nuestra poesía, tan llena de episodios magníficos de la sensibilidad, del gusto, de la imaginación, del pensamiento, de la dignidad.
Tres ovejas muy blancas vivían junto a una flor que en la mañana era también blanca, pero al mediodía se ponía roja y en el atardecer azul. Las ovejitas conservaban su color todo el día, por lo que les llamaban Blanquita, Blancura y Blanconaza. Esta última era la más pequeña y muy distraída, pero también muy osada.
Julio Martínez Molina nació en Cienfuegos, un 8 de enero de 1970; es, por tanto, un hombre joven aún. Pese a su juventud, y desde que lo era mucho más, se ha destacado por su estilo para escribir.
Visitar la casona de H y 17, sede de la UNEAC, constituye un regocijo inmenso después de 49 años de fundada; pero cuando se ha podido respirar allí el aire de su génesis, todo homenaje a esa institución se hace imprescindible.
Nacido en La Habana (1931), se inició como escritor y periodista en 1953 cuando era estudiante de Ciencias Sociales en la Universidad de La Habana. A principios de la década del cincuenta aparecieron sus primeros cuentos y...